CASANARE
Ordenan no tocar cementerio antiguo de Yopal, por posible presencia de cuerpos aún sin identificar
La Sección de Ausencia de Reconocimiento de la JEP impuso medida cautelar provisional de protección del antiguo cementerio de Yopal y le ordenó a la Alcaldía, por el término de 6 meses, abstenerse de expedir licencias de urbanismo para obras civiles, de construcción o similares que impliquen cualquier tipo de afectación o modificación del cementerio, en donde se presume la existencia de cuerpos de personas no identificadas, víctimas de desaparición forzada durante el conflicto armado.
Las medidas adoptadas por la JEP fueron solicitadas por la Junta de Acción Comunal del Barrio la Esperanza de Yopal.
Esta decisión se tomó teniendo en cuenta que el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de ese municipio modificó el uso del suelo del lugar, además de que la Fiscalía no ha certificado que se haya realizado la prospección y exhumación de la totalidad de cuerpos de personas no identificadas víctimas del conflicto armado que se presume se encuentran allí.
La Sección de Ausencia de Reconocimiento de la JEP otorgó a la Fiscalía General de la Nación un término de 45 días para presentar un cronograma que incluya los tiempos requeridos para el abordaje general del cementerio antiguo de Yopal, con miras a identificar los lugares en donde pueden encontrarse cuerpos de personas dadas por desaparecidas.
NN en el cementerio
La Sección tuvo conocimiento de que se realizó el traslado de alrededor de 150 cuerpos de personas no identificadas que se encontraban en el antiguo cementerio, de los que solo 66 fueron reubicados en el nuevo camposanto.
Al conocerse el paradero de algunos de los cuerpos restantes, que fueron enviados a distintos lugares, se ordenó al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Yopal y Tunja, así como al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía de Bucaramanga garantizar la custodia de los cuerpos exhumados hasta cuando la Fiscalía General de la Nación o la Unidad Nacional de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado (UBPD) realicen las actividades que les corresponden, con miras a la identificación y entrega digna a los familiares.
A este trámite se acumuló la petición de la Corporación Colectivo Socio jurídico Orlando Fals Borda sobre la custodia y cuidado de los cementerios y cadáveres de cuerpos no identificados y cuerpos identificados no reclamados.
Además, se vinculó a la Alcaldía de Yopal, a quien se trasladó la petición, así como las recomendaciones del Equipo Colombiano Interdisciplinario de Trabajo Forense y Asistencia Psicosocial EQUITAS, en relación con el cuidado y protección de los lugares, dada la situación por cuenta del Covid-19 y que implica extremar cuidados para impedir que se alteren lugares de inhumación de víctimas de desaparición forzada.
Finalmente, se corrió traslado de todo lo actuado en este trámite a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas para el ejercicio de sus competencias.
Fuente: Jurisdicción Especial Para La Paz – JEP
CASANARE
Riña en Mi Nueva Esperanza terminó en tragedia: un muerto y un herido en Yopal
Un hecho de violencia sacudió la madrugada de este domingo 22 de marzo en el municipio de Yopal, donde una riña con arma cortopunzante dejó una persona muerta y otra gravemente herida, hermanos entre si. El caso se registró hacia la 1:45 a.m. en el sector de invasión Mi Nueva Esperanza, en zona urbana de la ciudad.
De acuerdo con las autoridades, la víctima mortal fue identificada como Kelli Johan Sánchez Cachaya, de 37 años, quien sufrió heridas en la región precordial y escapular izquierda. Aunque fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de la Orinoquía (HORO), falleció debido a la gravedad de las lesiones. En el mismo hecho resultó herido Cristian David Sánchez Cachaya, de 27 años, quien presenta múltiples lesiones en diferentes partes del cuerpo y permanece bajo atención médica.
Según el reporte oficial, ambos hombres se encontraban consumiendo bebidas alcohólicas en una de las viviendas de la invasión, cuando se desató una discusión con un vecino por el ruido excesivo que estaba generando. La situación escaló rápidamente y terminó en un ataque con cuchillo, perpetrado por el vecino ruidoso identificado como Jeremías Andrés Burgos Cabrera, quien respondió así cuando los hermanos Sánchez Cachaya le reclamaron, y, presuntamente, le lanzaron una botella.
El señalado agresor fue capturado por la Policía en el lugar de los hechos, donde además se incautó el arma cortopunzante utilizada en la agresión. Las autoridades indicaron que tanto la víctima mortal como el capturado registran antecedentes en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA), mientras avanzan las investigaciones para esclarecer completamente lo ocurrido.
CASANARE
Esta Semana Santa consuma pescado producido en Casanare, PezCasanare campaña de la Gobernación
En el marco de la Semana Santa, la Gobernación de Casanare impulsa el consumo de pescado producido en el departamento a través de la campaña PezCasanare, una estrategia orientada a incentivar la compra de productos cultivados con prácticas responsables y sostenibles, en respaldo a las comunidades rurales.
La iniciativa se desarrolla en un contexto de crecimiento de la acuicultura, que se consolida como una de las actividades productivas con mayor proyección. Durante 2024, la producción piscícola de Casanare registró un aumento del 45% frente a otros departamentos, evidenciando su capacidad para posicionarse a nivel nacional en el cultivo de especies como mojarra, cachama y trucha.
El departamento cuenta con cerca de 1.200 unidades productivas y alrededor de 883 hectáreas de espejo de agua, lo que permite alcanzar una producción anual cercana a 14.000 toneladas de pescado. Estas cifras evidencian la dinámica del sector y su aporte a la economía.
El secretario de Agricultura, Alexi Duarte, señaló que la campaña busca fortalecer el consumo de pescado producido en Casanare, destacando especies como la mojarra y la trucha cultivada en La Salina, además de reconocer el trabajo de los productores que han recibido asistencia técnica y procesos de capacitación.
Entretanto, municipios como Monterrey, Villanueva, Sabanalarga, Tauramena, Yopal, Aguazul, Nunchía, San Luis de Palenque y Sácama concentran la actividad piscícola, generando empleo para más de 200 actores del sector y aportando a la seguridad alimentaria.
Finalmente, la proyección del sector contempla la construcción de una planta de procesamiento de pescado, iniciativa liderada por el gobernador César Ortiz Zorro, que permitirá diversificar la oferta, acceder a nuevos mercados y fortalecer los estándares de calidad.

CASANARE
Excomandante del Batallón de Tauramena reconoció tardíamente su culpa en “falsos positivos”
“Lo único que me interesa es reparar todo el daño que les he causado”, dijo el teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán ante más de 70 familiares de víctimas de asesinatos y desapariciones forzadas presentadas como bajas en combate, entre ellas un sobreviviente. Sus palabras se escucharon durante la audiencia restaurativa convocada por la JEP, luego de que el compareciente se retractara y anunciara su decisión de reconocer responsabilidad por los crímenes de guerra y de lesa humanidad imputados.
Según relató, solo logró dimensionar el daño causado al acercarse y escuchar lo que han vivido las víctimas. No se refería únicamente a la audiencia realizada este 18 y 19 de marzo, en Yopal, sino también a los encuentros privados ordenados por la JEP, con el acompañamiento de expertos psicosociales, en los que tuvo la oportunidad de conocer los daños que estos crímenes causaron en las víctimas, sus familias, las comunidades y los territorios. “Vi hijos sin padres, madres sin hijos, esposas sin esposo; hogares que destruí. Vi su resiliencia para superar los tratos discriminatorios a los que tuvieron que someterse ante funcionarios del Estado por mi culpa”, dijo.
León Durán fue convocado a esta audiencia tras ser imputado como máximo responsable en el Subcaso Casanare del Caso 03, que investiga asesinatos y desapariciones forzadas presentadas como bajas en combate. Como inicialmente negó su responsabilidad, su proceso fue remitido a la Unidad de Investigación y Acusación (UIA), lo que activó la ruta adversarial. Sin embargo, antes de que se presentara el escrito de acusación en su contra, el teniente coronel retirado decidió reconocer su responsabilidad por al menos 30 crímenes cometidos cuando comandó el Batallón de Infantería No. 44 ‘Ramón Nonato Pérez’.
Se trata de hechos ocurridos entre el 12 de diciembre de 2005 y el 15 de noviembre de 2006. La imputación se dio en calidad de coautor mediato, por crímenes de guerra y de lesa humanidad, por los delitos de homicidio en persona protegida y desaparición forzada. Según la investigación, el patrón macrocriminal se desplegó mediante tres modalidades: 1) La ejecución de personas capturadas o puestas fuera de combate, 2) La selección de víctimas a partir de información de inteligencia falsa y 3) El reclutamiento de personas bajo engaño con promesas de empleo.
Por eso, este reconocimiento, que se produce en un momento avanzado del proceso judicial, marcó un punto de inflexión en su caso. Se trata del primer proceso de reconocimiento tardío en la JEP, que ocurre cuando un compareciente, tras haber negado su responsabilidad, decide retractarse y aceptar los hechos antes de que se emita una sentencia en su contra. En estos casos, los comparecientes pueden acceder a una Sanción Alternativa, que contempla entre 5 y 8 años de privación de la libertad, así como otras medidas restaurativas orientadas a reparar los daños causados a las víctimas y contribuir a la no repetición.
El reconocimiento
Su reconocimiento llegó después de años de silencio y negación, y tras escuchar los relatos y las demandas de verdad y reconocimiento de las víctimas. Por la naturaleza de este proceso, decidió de manera voluntaria y consciente aceptar su responsabilidad y solicitar la realización de una audiencia restaurativa para iniciar un camino de dignificación de las víctimas, con un reconocimiento fáctico, jurídico y restaurativo que corresponda a la realidad de los hechos. Por su parte, los magistrados precisaron que este “no es un escenario adversarial ni un debate probatorio; su finalidad es facilitar la resolución de los conflictos y propender por el restablecimiento de los derechos de las víctimas”.
Al escuchar a las víctimas durante la audiencia, el teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán reiteró los compromisos que había adquirido con ellas y les dijo: “Quiero hacer entrega de la copia del archivo operacional. Ese archivo demuestra que el original fue alterado y modificado mediante documentos e informaciones. Esta entrega la hago con el objeto de que se utilice toda la información detallada que hay ahí, en donde aparecen los nombres de los miembros que participaron en cada hecho, así como de funcionarios de otras instituciones. Esta documentación consta de 26 carpetas, y entrego también 17 carpetas con las capturas realizadas durante el tiempo que estuve como comandante del batallón”.
Durante su intervención, León Durán leyó, uno a uno, los hechos, los nombres de las víctimas y las fechas de sus asesinatos: civiles que fueron presentados falsamente como bajas en combate. Asimismo, explicó que ya rindió una primera entrevista ante la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, entregó documentos con información relevante y continúa colaborando con esa entidad para obtener datos que contribuyan a su búsqueda. “Encontrar los cuerpos de las víctimas es un compromiso que tengo y que siempre he ratificado. Es motivo de intranquilidad y no me deja dormir aceptar que fui partícipe del asesinato de sus familiares y que, pasados 20 años, persiste la desaparición forzada”, dijo.
Las víctimas alzaron su voz
Durante la audiencia, las víctimas tomaron la palabra para exponer el dolor, los impactos que estos crímenes dejaron en sus vidas, familias y comunidades, así como sus demandas de verdad, reconocimiento y dignificación. Sus intervenciones permitieron reconstruir lo ocurrido e interpelaron directamente al compareciente sobre su responsabilidad.
El primero en intervenir fue Siervo Fernández Cuervo, único sobreviviente de los hechos atribuidos a Germán Alberto León Durán, quien tomó la palabra para reclamar justicia y exigir que se limpiara su nombre. “Mi señora madre se fue de este mundo, al igual que mi padre, con la esperanza de que se supiera que yo no era ningún guerrillero”, dijo. Relató cómo su vida cambió desde el 26 de febrero de 2006, cuando integrantes del Birno intentaron asesinarlo. “Desde esa fecha para acá mi vida cambió. Mi señora de esa época decidió irse de mi lado porque decía que en cualquier momento llegaba la tropa y nos sacaba”, contó.
A su turno, Kevin Córdoba Arias dijo: “Estoy aquí para hablar por mi tío porque a él lo silenciaron dos veces: primero con las balas y luego con la estigmatización”. Nombrando uno a uno a los integrantes de su familia, afirmó: “Vengo a dignificar su nombre. Giovanny era hijo, hermano, tío y sobrino; era un hombre con sueños, con una familia que lo esperaba. No era un criminal. Exijo que su nombre sea limpiado de manera oficial y pública, que el país conozca la verdad”.
Dirigiéndose a León Durán, Diana Marcela, hija de Héctor Contreras, una de las víctimas documentadas en la investigación, le dijo: “Quiero pedirle que me ayude a encontrar a mi papá. Es el único acto de reparación que puede servir para mí: saber la verdad y poder hallarlo”. En ese mismo sentido, alzó la voz Ana Rita, hermana de Bautista Leguizamón, desaparecido el 15 de marzo de 2006: “Necesitamos un lugar donde podamos ir a llorarlo y saber dónde están. Han pasado muchos años”.
A su turno, otra de las víctimas que intervino, Alba Doraima, hermana de Carlos Alfonso Fonseca, dijo durante la audiencia: “Tal vez esa sea una de las lecciones más importantes para Colombia: que el camino hacia la paz no nace del olvido, sino del reconocimiento, del respeto y de la memoria”. En esa misma orilla se paró Daniel Alejandro, hijo de Gustavo Adolfo Wilkin Correa, asesinado el 16 de agosto de 2006. “La paz se construye aquí, en audiencias como estas, donde, por primera vez, alguien dice públicamente: ‘yo fui responsable’, y eso no borra el daño, pero es el primer ladrillo. Y Colombia necesita más ladrillos, necesita muchos ladrillos, necesita que las personas que tomaron las decisiones más grandes y que causaron el daño más profundo también se paren aquí algún día”, dijo.
En ese mismo sentido, el magistrado Gustavo Salazar recalcó que “6.402 es una cifra que hoy tiene rostro en este auditorio y que a pesar de su dimensión no describe la indignación, el resentimiento, la desolación y la ausencia de verdad y justicia durante tantos años. Los crímenes que abordamos hoy son el reflejo de la caída moral de una institucionalidad que no se miró hacia adentro” y concluyó diciendo: “hoy estamos acá para realzar la inocencia, más allá de los grises de la condición humana, porque estos crímenes fueron actos injustos en toda su injusticia; el maltrato, la tortura, la humillación y el asesinato del desvalido, del ingenuo, del sometido, jamás son admisibles”.
¿Qué sigue?
Luego de esta audiencia, la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad emitirá la sentencia respectiva, mediante la cual se impondrá la Sanción Alternativa al compareciente Germán Alberto León Durán. De acuerdo con lo previsto, esta sanción puede oscilar entre cinco y ocho años de privación efectiva de la libertad y un componente restaurativo.


