CASANARE
Alcalde, el tiempo es su peor enemigo
Son diversas las opiniones que se escuchan respecto de la gestión del alcalde de Yopal René Leonardo Puentes Vargas en estos primeros 7 meses de trabajo, al frente de la descuadernada Administración Municipal que recibió de manos de sus antecesores, cuya “gestión” afortunadamente terminó.
Si bien es cierto, la Alcaldía de Yopal no goza de cabal salud financiera por múltiples razones, también es cierto que el alcalde Leonardo Puentes lo sabía desde que aceptó ser candidato a las elecciones atípicas del 26 de noviembre, por lo que no suena bien que continúe quejándose permanentemente por la falta de recursos. Dicen por ahí, que “soldado advertido no muere en guerra”, y Leonardo estaba advertido.
Para nadie es un secreto que la Alcaldía de Yopal no tenía pies, ni cabeza, pero precisamente por eso se esperaba que quien llegara a regentarla lo hiciera con suficiente tino, acertada dirección y excelente gerencia, que le permitiera adoptar diversas medidas, algunas de ellas quizá “políticamente incorrectas”, pero que las mismas reflejaran templanza, experiencia y decisión para salir adelante.
Muy seguramente ese fue el perfil que buscaron los electores en Yopal el pasado 26 de noviembre de 2017, y por eso Leonardo Puentes alcanzó su triunfo político; pero precisamente ahí comenzó su más grande reto: demostrar que es capaz de ganar esta contrarreloj al estilo de los velocistas, es decir, con paso regulado y permanente, pero sin descuidar los segundos que se convierten en minutos. Sí, porque su principal enemigo no son ya sus detractores o contradictores políticos, es el tiempo que inexorablemente avanza sin compasión, y día a día va acortando la oportunidad de mostrar resultados.
El primer gran pulso lo tuvo el alcalde Puentes Vargas con los anteriores Secretarios de Despacho, quienes se “atornillaron” en sus cargos amparados en la macabra Ley de Garantías, y le hicieron perder más de dos meses de gobierno por no tomar una decisión certera desde un comienzo. Obvio que las decisiones deben ser tomadas con prudencia por parte de la primera autoridad municipal en cualquiera de los casos, pero no se justifica que transcurrieran dos meses para decidirse a sacarlos, cuando la decisión final no estuvo amparada en ninguna norma extraordinaria que no se hubiese podido tomar desde el principio. El tiempo avanza.
Vino después el tema del Plan de Desarrollo, donde el alcalde Leonardo Puentes y su equipo se tomaron exactamente los 120 días que otorga la norma para entregar el documento al Concejo Municipal para su análisis, utilizando el máximo de tiempo para este procedimiento, y nuevamente sin lograr algún ahorro que hubiese sido prudente. Puede que algunos días no signifiquen mucho en una agenda de gobierno, pero cuando solo se cuenta con algo menos de dos años para generar resultados, es mejor echar mano de todos estos ahorros.
Necesariamente nos tenemos que referir al tiempo utilizado por el alcalde Leonardo Puentes para sancionar el Plan de Desarrollo, porque después de aprobado por el Concejo Municipal se requería que el Alcalde lo firmara y publicara, como todo acto administrativo. NO conocemos qué pudo haber sucedido, pero tampoco hubo diligencia.
El Plan de Desarrollo salió aprobado del Concejo Municipal el 26 de abril, y solo hasta el 21 de mayo, 25 días después, fue firmado por el alcalde Puentes Vargas, cuando se suponía que era un documento prioritario para arrancar de inmediato la armonización del presupuesto. Eso no es todo, el documento se firmó pero no se publicó sino hasta el 05 de junio, 14 días después de la firma. En resumen, entre la aprobación del Plan de Desarrollo por parte del Concejo de Yopal y la sanción por parte del Alcalde, inexplicablemente transcurrieron 39 días, que en la contrarreloj significan demasiado. El tiempo sigue avanzando.
No se trata de cuestionar la gestión del alcalde Leonardo Puentes porque no es ese el objetivo de este escrito, pero sí de evaluar qué está pasando al interior de la Administración Municipal, porque decisiones que se suponen deben ser ágiles, expeditas, oportunas; no están cumpliendo con ese rigor, perjudicando de esta manera enormemente el accionar administrativo del gobierno de Leonardo Puentes.
Señor Alcalde, no ponemos en duda que su intención debe estar reflejada en su eslogan #ATrabajarSeDijo, pero para ello se necesita no dejar pasar el tiempo en situaciones como las acá evidenciadas, porque inexorablemente: el tiempo es su peor enemigo.
Fuente: Orlando Correa Rivera – Director
CASANARE
Gobernador y ministro de Salud inspeccionan obras del hospital de Maní y exigen acelerar trabajos
El gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro, y el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, realizaron una visita al municipio de Maní para verificar el avance en la construcción del hospital de primer nivel, una obra largamente esperada por la comunidad y respaldada por el Gobierno nacional, con una inversión cercana a los 20.500 millones de pesos.
Durante el recorrido, las autoridades constataron que el proyecto registra actualmente un avance del 13 % en su ejecución. Frente a este panorama, el ministro Jaramillo hizo un llamado directo al contratista para que incremente el ritmo de trabajo y garantice una mayor eficiencia en el desarrollo de la obra, con el fin de cumplir los tiempos establecidos y responder a las expectativas de la población.
Por su parte, la gerente de Red Salud Casanare, Lady Patricia Bohórquez, explicó que, aunque el porcentaje de avance aún es bajo, el proyecto se encuentra dentro del cronograma previsto. Señaló además que ya se superó la etapa de cimentación, considerada la más compleja y demorada del proceso constructivo.
Bohórquez reiteró que, de mantenerse el cumplimiento del cronograma, el nuevo hospital de baja complejidad estaría listo para entrar en funcionamiento en el mes de julio, fortaleciendo la atención en salud del municipio de Maní y mejorando el acceso oportuno a servicios médicos básicos para sus habitantes.
CASANARE
Zorro y Gobierno Nacional cuadraron caja para la nueva torre de alta complejidad del HORO
Tras la visita a Casanare del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, y de la directora del DNP, Natalia Molina, se ratificó la asignación de los recursos para la construcción de la nueva torre de alta complejidad del Hospital Regional de la Orinoquia (HORO), una gestión liderada por el gobernador César Ortiz Zorro que hace realidad uno de los proyectos más esperados del departamento.
La financiación aprobada asciende a 106 mil millones de pesos, de los cuales 46.700 millones provienen del Departamento Nacional de Planeación (DNP) y 60.000 millones del Ministerio de Salud. Estos recursos permitirán avanzar en una obra concebida para atender una de las problemáticas más graves del sistema de salud en Casanare, las constantes remisiones de pacientes hacia ciudades como Bogotá, Tunja o Villavicencio, muchas veces con desenlaces fatales por la espera o por la distancia.
El gobernador agradeció al ministro, al presidente y al personal que participó en la estructuración del proyecto, y señaló que se cumple una promesa hecha todos los casanareños, especialmente a las familias obligadas a desplazarse fuera del departamento para acceder a atención especializada.
De igual manera, Zorro afirmó que este proyecto representa el día más feliz de su vida y recordó que solo el año pasado se registraron 9.000 remisiones de pacientes hacia otras zonas del país, una situación que calificó como una tragedia para Casanare. Según explicó, con la nueva torre ese panorama va a cambiar, ya que permitirá prestar más de 23 especialidades médicas y quirúrgicas sin que los pacientes tengan que salir del departamento.
El costo total de la infraestructura es de 225 mil millones de pesos, de los cuales el Gobierno nacional aporta 106 mil millones y la Gobernación de Casanare asumirá el valor restante. La nueva torre ofrecerá servicios como anestesiología, cardiología general y pediátrica, cirugía general, pediátrica, de mama, de tejidos blandos, gastrointestinal, plástica y oncológica, además de oncología, cirugía maxilofacial, neonatología, neurocirugía, dermatología, gastroenterología, ginecoobstetricia, medicina interna, nefrología, neurología, nutrición y dietética, ortopedia, otorrinolaringología, urología, psicología y hematología, entre otros.
Además, el gobernador indicó que este proyecto abre la puerta a la creación de una cátedra de medicina en el departamento, con el fin de que los jóvenes puedan formarse como médicos sin salir de Casanare, un proceso que ya se viene trabajando con la Universidad Nacional y la UPTC.
CASANARE
Se salda una deuda silenciosa en Yopal con Hospital Público de Salud Mental
Durante años, la salud mental en Yopal fue un tema relegado al silencio y atendido, en la mayoría de los casos, desde lo privado, con grandes limitaciones para las familias más vulnerables. Hoy, esa deuda histórica empieza a saldarse: el municipio contará con el hospital público de salud mental de la Orinoquía, una infraestructura pensada para cuidar la vida, prevenir tragedias y brindar atención digna y oportuna. Esta decisión se consolida bajo la administración del alcalde Marco Tulio Ruiz, como una respuesta institucional a una de las problemáticas sociales más sensibles del territorio.
Desde esta apuesta pública, la salud mental adquiere un lugar prioritario dentro del municipio, reconociendo que existen dolores que no se curan con medicamentos, pero sí con una adecuada intervención de profesionales especializados, acompañamiento oportuno y espacios diseñados para una atención integral. Con este proyecto, Yopal se posiciona a la vanguardia de ciudades como Bogotá, Cali, Medellín y Bucaramanga, al convertirse en sede del hospital público de salud mental de la Orinoquía colombiana.
La viabilidad de esta iniciativa, que contempla una inversión cercana a los 25.000 millones de pesos, fue posible gracias al trabajo articulado del alcalde Marco Tulio Ruiz, el apoyo de la senadora Sonia Bernal y el respaldo del ministro de salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. El proyecto fue estructurado por profesionales de la ESE Salud Yopal y de diferentes dependencias de la alcaldía, logrando su aprobación en un tiempo récord de ocho meses.
¿Qué tendrá el nuevo hospital?
El nuevo hospital contará con áreas de urgencias, hospitalización, laboratorio, farmacia y apoyos terapéuticos, convirtiéndose en una alternativa pública y accesible para las familias que hoy no cuentan con los recursos suficientes para asumir los costos de una atención privada o que deben desplazarse a otras regiones del país. Además del hospital de salud mental, el Ministerio de Salud también respaldó recursos para fortalecer la atención primaria en el territorio, mediante la remodelación del PAPS de Quebradaseca y de los CAPS de El Morro y La Chaparrera, ampliando así la capacidad de atención y prevención en salud para comunidades rurales y urbanas.
En materia de talento humano, cerca de 300 profesionales entre enfermeras, psicólogos, psiquiatras, neurólogos y médicos familiaristas serán capacitados para implementar el modelo de atención requerido en salud mental. A esto se suma la formación de 750 gestores comunitarios, quienes desde el territorio permitirán identificar de manera temprana a las personas que requieren acompañamiento profesional. Las cifras evidencian la urgencia de esta intervención: en el año 2024 se registraron 9 suicidios en Yopal y en 2025 la cifra ascendió a 8 casos. En el departamento de Casanare, 331 personas atentaron contra su vida, una realidad que exige respuestas inmediatas desde lo público y que hoy empieza a ser atendida con acciones concretas.


