CASANARE
EasyFly traerá 22 nuevos aviones en cinco años
La aerolínea regional EasyFly está en uno de sus mejores momentos. Por un lado, están estrenando un socio mayoritario, Volant, con lo que esperan fortalecer sus operaciones y por otro, están creciendo a ritmos de casi un 30%.
De acuerdo con Alfonso Ávila, presidente de EasyFly, la compañía tuvo un 2017 bastante positivo, en el cual mostraron un crecimiento de alrededor del 30%.
La aerolínea está estrenando un socio mayoritario y tendrá una capitalización de $21.000 millones para fortalecer a la compañía. Su plan es llegar a lugares apartados y retomar sus rutas petroleras.
Portafolio habló con el directivo sobre sus planes para duplicar el número de pasajeros en cinco años, su visión como aerolínea para llegar a más zonas apartadas, y su propósito de reactivar sus rutas petroleras.
¿Qué significa ese nuevo socio para EasyFly?
Hemos venido tratando de fortalecer la infraestructura patrimonial de la empresa y, a propósito, se presentó un nuevo socio. Ahora somos cinco compañías que tienen la propiedad de EasyFly. Lo interesante es que el nuevo socio ofreció una capitalización de $21.000 millones y eso es un 70% más del patrimonio, lo cual fortalece a la compañía y su estructura de financiación, con lo que el apalancamiento con deuda queda en una situación muy favorable.
Esa propuesta tampoco fue fortuita, nosotros tuvimos un 2017 con utilidades de más $15.000 millones, y alcanzamos unas ventas de más de $180.000 millones.
¿Y cómo está el panorama para crecer este año?
Ese fue otro de los factores que se tuvo en cuenta, porque estamos creciendo a un 35% cuando el mercado está cayendo un 4% este año. Eso tiene que ver porque estamos aumentando la oferta en un 27%. Y durante el año seguiremos incrementando, pues aspiramos a llegar a un aumento de un 40%, porque vamos a traer nuevos aviones.
¿La capitalización les sirvió para traer esos aviones?
Sí, en parte esa era la finalidad de la capitalización. Pues yo soy muy atrevido, pero mi plan es traer tres aeronaves para el segundo semestre. Por eso creo que vamos a cerrar este año con un crecimiento de un 35% o un 40%.
Eso quiere decir que se vienen nuevas rutas…
Vamos a crecer en rutas en un 20%. Y algo interesante es que venimos aumentando nuestra red de ciudades. Operamos en 23 ciudades, y ahora vamos a pasar a 26 ciudades.
Hace años estamos acariciando la idea de volar a Bahía Solano, pero ha sido un poco lento por falta de algunas especificaciones, como la de un carro de bomberos y ese ya llegó. El otro destino que estamos viendo es Caucasia, desde Medellín, porque es una zona bastante rica en ganadería y de agricultura. Y otra idea que estamos estudiando es llegar a Mompox, en donde las autoridades ya se comprometieron a mejorar las condiciones del aeropuerto, para que empecemos a volar allá. Esa ruta sería un Cartagena – Mompox.
EasyFly tiene un gran papel en el crecimiento del turismo a ese tipo de zonas, ¿han visto la posibilidad de hacer alianzas con aerolíneas internacionales?
Pues vamos a entrar en conversaciones con Latam Airlines otra vez. Ellos en una ocasión hablaron con nosotros para hacer una alianza de código compartido y vamos a retomar eso, yo creo que ya es hora. Estamos con un volumen de pasajeros bastante importante, pues el año pasado movilizamos un millón y este año esperamos transportar un poco más de 1,3 millones. Queremos ser alimentadores de las aerolíneas extranjeras.
¿Para qué otros fines va esa capitalización?
Es el capital necesario para el plan de expansión de la aerolínea, que no es solo traer aviones. Es formar pilotos, aumentar el inventario, entrenar a los mecánicos y traer las nuevas rutas, lo que significa abrir nuevas oficinas.
¿Qué ha pasado con las rutas a zonas petroleras que cerraron? ¿Las piensan reactivar con la mejora del sector?
Yo creo que la filosofía nuestra es enfocarnos en la conectividad, sobre todo si es eficiente. Y uno ve un movimiento muy grande en las ciudades petroleras. Por ejemplo, nos retiramos de Barrancabermeja y ya nos va a tocar volver porque Ecopetrol está reactivando los pozos allá. Por otro lado, estamos volando con bastantes pasajeros a Yopal, ya que hemos notado una reactivación. También nos han pedido que volemos a Puerto Asís, desde Bogotá y Neiva.
¿EasyFly se enfocará más en rutas turísticas o de negocios?
En turismo vemos una oportunidad muy buena. Y la verdad es que no nos expandimos tanto porque no hemos tenido capacidad instalada. El gran reto nuestro es traer aviones para atender las nuevas rutas.
Entonces, ¿traerán más aviones?
El proyecto nuestro es muy ambicioso. Tenemos planeado traer 22 aviones para dentro de cinco años y tenemos todavía media Colombia descuidada. Queremos ir a Cali, establecer una base allí, ir a Tumaco, a Nariño, Quibdó y Buenaventura. Tenemos todo estudiado y esa es la etapa para el año que viene.
¿Cómo piensan soportar ese crecimiento que tienen proyectado?
Haríamos otra capitalización. La empresa ya está muy fortalecida patrimonialmente, y creo que la misma compañía va a generar recursos propios para atender buena parte del crecimiento.
Eso también significa un crecimiento en número de viajeros, ¿de cuánto?
Tenemos proyectado 3,5 millones de pasajeros para dentro de cinco años. Y estamos muy convencidos de que este país sigue desconectado y es ahí donde queremos trabajar.
Yo creo que vale la pena también, en ese sentido, hacerle un reconocimiento al Gobierno, que ha gastado más de $5 billones en infraestructura aeroportuaria, un importante avance para el turismo.
Fuente: www.portafolio.co
CASANARE
La Bombonera y los últimos álbumes Panini en Yopal
Texto y Fotografías: Jorge Duke – Periodista
Es raro que, casi al mediodía, la icónica tienda de revistas La Bombonera, en Yopal, esté cerrada un domingo, pero William Mendoza, su propietario, tiene una explicación: “Estamos terminando muy tarde porque la gente se queda hasta altas horas de la noche llenando el álbum del Mundial de Fútbol Panini, y realmente quedamos agotados”.

La Bombonera Shop lleva más de 26 años siendo el referente del álbum Panini, que hasta 2030 seguirá siendo el álbum oficial del Mundial de Fútbol de la FIFA.
En la modesta tienda de la carrera 10 con 21, en La Florida de Yopal, huele a tinto y a un piso recién trapeado con Fabuloso de lavanda; se exhiben los álbumes en estantes abarrotados de revistas, periódicos, dulces y carros de colección.
Pero, de repente, se abre la puerta de la tienda y se vuelve el sitio oficial para el intercambio de láminas, o ‘monas’, como le llaman en Colombia desde finales de los 50, “por ser algo llamativo, bonito o que uno quiere conservar”, señala el lingüista Juan Carlos Blanco.
Es que esta no es una tienda cualquiera, es un archivo sentimental de la capital casanareña, y es fácil entender por qué cierran tan tarde: allí no se mide el tiempo con minutos u horas; el conteo es por mundiales de fútbol.

William recuerda cuando, junto a su madre, empezaron a ser los distribuidores oficiales.
“Empezamos con Corea y Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora 2026, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá”.
Varias generaciones han aprendido que llenar un álbum Panini no es solo completar páginas; se trata de conversar, esperar una repetida, negociar una estrella y guardar, sin saberlo, un pedazo de infancia.
Para él, todos los álbumes tienen algo especial. Cada uno carga una época, una selección, una ilusión. Pero el de Brasil 2014 parece tener un brillo particular.
El de 2014 fue el Mundial de James Rodríguez, del golazo ante Uruguay, de la Bota de Oro, de una Selección Colombia que hizo creer a un país entero que el fútbol también podía ser una forma de alegría compartida. Ese día La Bombonera se reventó. Y no importaba si era una pequeña tienda revistera en una solitaria calle de Yopal. Ese día, en ese rincón, los asistentes se fundieron en abrazos y dejaron el recuerdo impreso de una fiesta nacional.
Donde crecieron los niños
Esta es una actividad de repetición religiosa: don Fabio llega con una lista escrita a mano y Alirio la trae en el celular.
El hijo de Aydé saca otro fajo de repetidas cuidadosamente sostenidas con cauchos de goma.

Al fondo William grita nombres de jugadores, selecciones, números de láminas. A veces hay emoción. A veces frustración. A veces aparece, por fin, esa ficha difícil que parecía imposible. Pero eso no es solo de ahora.
En estas tres décadas de encuentros, los recuerdos van desde el golazo de Ronaldinho contra Inglaterra, en un tiro libre desde lejísimos que sorprendió a David Seaman en cuartos de final, hasta el más reciente en Qatar 2022, cuando Richarlison desenfundó una violenta volea marcando el segundo gol para Brasil contra Serbia.
Aunque no hay un acuerdo definitivo sobre los mejores goles, sí hay consenso en que, durante estas tres décadas, despertaron un amor generacional entre los coleccionistas, quienes iniciaron comprando el álbum siendo niños y ahora vuelven con sus propios hijos.
“Uy, en La Bombonera llené mi álbum con mi papá, mi mamá, mi abuelita”, comenta William sobre lo que recuerdan algunos clientes, reconociendo que, aunque ahora pululen los sitios de intercambio, su tienda sigue siendo parte de la historia en Yopal, y lo que es de antaño se conserva como parte de un ritual familiar.

Completar una colección rara vez se hace en soledad. Se necesita paciencia, azar, familia y comunidad. Se necesita alguien que tenga la repetida que a uno le falta. Se necesita confiar, preguntar, comparar, ceder.
En una época en la que casi todo parece resolverse en una pantalla, el intercambio de monas conserva la antigua virtud de obligarse a encontrarse cara a cara.
El fin de una era
Este año se siente un aura distinta entre los coleccionistas de álbumes. Durante más de 50 años, Panini acompañó los Mundiales y se convirtió en parte de la infancia de millones; sin embargo, después del Mundial de 2030, la FIFA entregará la licencia oficial a otra empresa, poniendo fin a una alianza histórica.
Quizás el fin de esta era explica por qué William y su mamá han recibido más visitantes que en cualquier otro Mundial.

“Creo que se ha batido récord en ventas”, dice Mendoza sobre el álbum del Mundial 2026, y aprovecha para criticar que la distribución para Colombia, que viene desde Brasil, se ha quedado corta, abriéndole paso a los acaparadores y revendedores que ‘vacunan’ sin compasión a los afiebrados por el fútbol.
Otra razón que explica el aumento desmedido en la compra de la más reciente edición es el fin de la era para quienes han sido considerados los mejores jugadores de esta generación.
Este Panini se despide con la nostalgia de ver por última vez en las canchas a gigantes como Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y James Rodríguez, figuras que marcaron a una generación entera.

Panini seguirá haciendo los álbumes hasta el Mundial de 2030, pero desde 2031 la FIFA cambiará oficialmente a Topps Fanatics.
Junto a un nuevo Mundial llega un nuevo álbum y otros rostros, otros jugadores, otros ídolos posibles: Luis Díaz, Luis Suárez y los nuevos talentos del fútbol colombiano que empiezan a ocupar las páginas que mañana alguien mirará con nostalgia.
Puede terminar la era de Panini, pero mientras haya fútbol y exista La Bombonera, habrá excusas suficientes para encontrarnos frente a frente, con un tinto o una gaseosa; ojalá que todos los días, y no solo por un mes cada cuatro años.
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En Yopal, adulto mayor asesinó a su expareja tras discusión por intención de vender vivienda
Un nuevo caso de violencia intrafamiliar terminó en tragedia la mañana de este viernes 15 de mayo de 2026 en Yopal, cuando fue asesinada María Ofelia Mendoza Martínez, de 66 años, a manos de su excompañero sentimental en medio de una discusión dentro de su vivienda, en la carrera 12 con calle 42, barrio El Fical.
De acuerdo con la información oficial, la víctima, quien era modista y pertenecía a la Junta de Acción Comunal del sector, recibió una herida en el tórax con arma cortopunzante, lesión que le causó la muerte en la puerta del lugar de los hechos, hasta donde alcanzó a caminar en busca de ayuda. El ataque se habría producido tras una disputa relacionada con la intención del agresor de vender la casa en la que ambos habían residido.
El responsable fue identificado como Pedro Pablo Gualdrón Beltrán, de 73 años, quien luego de agredir a la mujer se autolesionó en el abdomen. La rápida reacción de la patrulla policial permitió su captura en flagrancia, luego de que uniformados acudieran al sitio alertados por voces de auxilio.
Como antecedente relevante, se conoció que la víctima había denunciado en 2009 a su agresor por violencia intrafamiliar, lo que vuelve a poner en evidencia la persistencia de este tipo de conflictos y su trágico desenlace cuando no se logran contener a tiempo. Las autoridades avanzan en el proceso judicial contra el capturado.
















