CASANARE
Con ladrillos ecológicos y al estilo Lego se construye en Casanare, fábrica no genera CO2
Omer Adame Ángel es un inquieto abogado casanareño que desarrolló un método para fabricar ladrillos ecológicos a partir de una mezcla de tierra-cemento, sin someter el producto a horneados ni quemados, evitando emisiones de CO2, y con formas encajables y armables como si fuera un juego de Lego, pero con usos y tamaños reales.
Los ladrillos ecológicos son prensados, se producen en diferentes tamaños y pueden ahorrar hasta un 40% de los costos invertidos en un proyecto de construcción con los ladrillos tradicionales.
Colombia-inn viajó hasta la sede de la empresa Ladrillera Ecológica de los Llanos, ubicada en la vereda La Niata, a media hora de Yopal. Allí habló con este abogado que también hace las veces de ingeniero industrial y civil, arquitecto, diseñador, investigador, importador, tramitador y hasta de transportador.
“Con la revolución del internet uno tiene un mundo de conocimiento a su alcance y con mi señora Mabel (Collazos), queríamos establecer una empresa que fuera amigable con el medio ambiente, pero que ayudara a solucionar los problemas de vivienda que tiene la gran mayoría del pueblo colombiano y específicamente nuestra región del Casanare”, relató el emprendedor sobre las motivaciones para establecer su empresa.

Acabados perfectos
De acuerdo con Adame, su empresa se caracteriza “por la innovación en el sistema de producción tecnológica del ladrillo, a partir de una mezcla tierra-cemento que es amigable con el medio ambiente”.
“En la fabricación no usamos hornos, no contaminamos con dióxido de carbono (CO2). El ladrillo es prensado, tiene unos acabados perfectos y ahorra costos de terminados y pegados”, agregó el abogado a quien visitamos en la planta de producción que él mismo diseñó.
Para hacerse una idea de lo que implica la producción de ladrillos de arcilla quemada, Adame recordó que la concentración de CO2 producida por la combustión de madera, es una de las principales causas del calentamiento global que genera cambios en el clima y tragedias en diversos rincones del planeta.
Además, el sistema de encajado y armado con el que son elaborados los ladrillos, permite ahorro en los materiales de terminación (revestimientos, vigas de amarre en concreto, instalaciones de servicios, por lo que hay que romper muros, pegado). “La construcción de una casa de interés social con nuestros ladrillos se puede demorar tan solo 18 días”, afirma.

Solución a crisis ambiental y de vivienda
Omer y Mabel conscientes de esta problemática ambiental y de la crisis de vivienda en Colombia, se decidieron a trabajar en una empresa que aportara a la solución de las dos situaciones.
Entonces fundaron, en 2012, Ladrillera Ecológica de los Llanos, luego de estudiar e investigar la mejor forma de fabricar ladrillos “limpios”.
En América Latina, Brasil y México llevan varios años aplicando este tipo de material, pero los sistemas de producción no alcanzan los volúmenes estimados por Adamel, quien buscó en dónde le podían fabricar las máquinas que cumplieran sus especificaciones. Después de investigar en el mundo entero, se decidió a mandarlas a hacer en China.
Aprendió de procesos industriales, comercio exterior, relaciones para establecer negocios con los chinos, manejo de carga e importó directamente las máquinas. Él mismo las recibió en el puerto de Buenaventura y coordinó su traslado hasta Yopal.

Planta ecológica propia
Para su instalación el emprendedor diseñó en La Niata una planta con capacidad para albergar las máquinas prensadoras, las trituradoras del material usado como materia prima, los tanques de agua para fraguado y el área para almacenamiento del producto terminado, todo con características amigables con el medio ambiente.
“El techado –cuenta— se diseñó para recoger las aguas lluvias de invierno, que en el Llano son abundantes, y aprovecharlas en tiempo de escasez, enero y febrero especialmente, para el fraguado, el regado y las instalaciones sanitarias”. Para esto diseñó y construyó dos tanques almacenadores de gran tamaño.
“Nosotros usamos la tierra, la arena o, inclusive, escombros de construcción y residuos de basura. Ese material lo trituramos y lo convertimos casi en polvo, lo mezclamos con una parte de cemento y lo pasamos a las prensas, lo almacenamos y lo pasamos a curarlos en agua”, explicó el emprendedor.
Sobre las ventajas de construir con su producto, destacó: “el sistema de armado y construcción es sismo-resistente, va encajado como el Armatodo, el Estralandia o el Lego, y por eso se llama ladrillo estructural, porque busca que toda la estructura vaya armada”.
Igualmente, dijo, se utiliza “un sistema de pegue o unión que llamamos cola o argamasa, con un mínimo de cemento, porque las dilataciones son muy pequeñas. Además, lo podemos pigmentar (el ladrillo) para dar el color que el arquitecto desee”, concluyó.
Fuente: http://colombia-inn.com.co
CASANARE
La Bombonera y los últimos álbumes Panini en Yopal
Texto y Fotografías: Jorge Duke – Periodista
Es raro que, casi al mediodía, la icónica tienda de revistas La Bombonera, en Yopal, esté cerrada un domingo, pero William Mendoza, su propietario, tiene una explicación: “Estamos terminando muy tarde porque la gente se queda hasta altas horas de la noche llenando el álbum del Mundial de Fútbol Panini, y realmente quedamos agotados”.

La Bombonera Shop lleva más de 26 años siendo el referente del álbum Panini, que hasta 2030 seguirá siendo el álbum oficial del Mundial de Fútbol de la FIFA.
En la modesta tienda de la carrera 10 con 21, en La Florida de Yopal, huele a tinto y a un piso recién trapeado con Fabuloso de lavanda; se exhiben los álbumes en estantes abarrotados de revistas, periódicos, dulces y carros de colección.
Pero, de repente, se abre la puerta de la tienda y se vuelve el sitio oficial para el intercambio de láminas, o ‘monas’, como le llaman en Colombia desde finales de los 50, “por ser algo llamativo, bonito o que uno quiere conservar”, señala el lingüista Juan Carlos Blanco.
Es que esta no es una tienda cualquiera, es un archivo sentimental de la capital casanareña, y es fácil entender por qué cierran tan tarde: allí no se mide el tiempo con minutos u horas; el conteo es por mundiales de fútbol.

William recuerda cuando, junto a su madre, empezaron a ser los distribuidores oficiales.
“Empezamos con Corea y Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora 2026, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá”.
Varias generaciones han aprendido que llenar un álbum Panini no es solo completar páginas; se trata de conversar, esperar una repetida, negociar una estrella y guardar, sin saberlo, un pedazo de infancia.
Para él, todos los álbumes tienen algo especial. Cada uno carga una época, una selección, una ilusión. Pero el de Brasil 2014 parece tener un brillo particular.
El de 2014 fue el Mundial de James Rodríguez, del golazo ante Uruguay, de la Bota de Oro, de una Selección Colombia que hizo creer a un país entero que el fútbol también podía ser una forma de alegría compartida. Ese día La Bombonera se reventó. Y no importaba si era una pequeña tienda revistera en una solitaria calle de Yopal. Ese día, en ese rincón, los asistentes se fundieron en abrazos y dejaron el recuerdo impreso de una fiesta nacional.
Donde crecieron los niños
Esta es una actividad de repetición religiosa: don Fabio llega con una lista escrita a mano y Alirio la trae en el celular.
El hijo de Aydé saca otro fajo de repetidas cuidadosamente sostenidas con cauchos de goma.

Al fondo William grita nombres de jugadores, selecciones, números de láminas. A veces hay emoción. A veces frustración. A veces aparece, por fin, esa ficha difícil que parecía imposible. Pero eso no es solo de ahora.
En estas tres décadas de encuentros, los recuerdos van desde el golazo de Ronaldinho contra Inglaterra, en un tiro libre desde lejísimos que sorprendió a David Seaman en cuartos de final, hasta el más reciente en Qatar 2022, cuando Richarlison desenfundó una violenta volea marcando el segundo gol para Brasil contra Serbia.
Aunque no hay un acuerdo definitivo sobre los mejores goles, sí hay consenso en que, durante estas tres décadas, despertaron un amor generacional entre los coleccionistas, quienes iniciaron comprando el álbum siendo niños y ahora vuelven con sus propios hijos.
“Uy, en La Bombonera llené mi álbum con mi papá, mi mamá, mi abuelita”, comenta William sobre lo que recuerdan algunos clientes, reconociendo que, aunque ahora pululen los sitios de intercambio, su tienda sigue siendo parte de la historia en Yopal, y lo que es de antaño se conserva como parte de un ritual familiar.

Completar una colección rara vez se hace en soledad. Se necesita paciencia, azar, familia y comunidad. Se necesita alguien que tenga la repetida que a uno le falta. Se necesita confiar, preguntar, comparar, ceder.
En una época en la que casi todo parece resolverse en una pantalla, el intercambio de monas conserva la antigua virtud de obligarse a encontrarse cara a cara.
El fin de una era
Este año se siente un aura distinta entre los coleccionistas de álbumes. Durante más de 50 años, Panini acompañó los Mundiales y se convirtió en parte de la infancia de millones; sin embargo, después del Mundial de 2030, la FIFA entregará la licencia oficial a otra empresa, poniendo fin a una alianza histórica.
Quizás el fin de esta era explica por qué William y su mamá han recibido más visitantes que en cualquier otro Mundial.

“Creo que se ha batido récord en ventas”, dice Mendoza sobre el álbum del Mundial 2026, y aprovecha para criticar que la distribución para Colombia, que viene desde Brasil, se ha quedado corta, abriéndole paso a los acaparadores y revendedores que ‘vacunan’ sin compasión a los afiebrados por el fútbol.
Otra razón que explica el aumento desmedido en la compra de la más reciente edición es el fin de la era para quienes han sido considerados los mejores jugadores de esta generación.
Este Panini se despide con la nostalgia de ver por última vez en las canchas a gigantes como Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y James Rodríguez, figuras que marcaron a una generación entera.

Panini seguirá haciendo los álbumes hasta el Mundial de 2030, pero desde 2031 la FIFA cambiará oficialmente a Topps Fanatics.
Junto a un nuevo Mundial llega un nuevo álbum y otros rostros, otros jugadores, otros ídolos posibles: Luis Díaz, Luis Suárez y los nuevos talentos del fútbol colombiano que empiezan a ocupar las páginas que mañana alguien mirará con nostalgia.
Puede terminar la era de Panini, pero mientras haya fútbol y exista La Bombonera, habrá excusas suficientes para encontrarnos frente a frente, con un tinto o una gaseosa; ojalá que todos los días, y no solo por un mes cada cuatro años.
CASANARE
En Yopal, adulto mayor asesinó a su expareja tras discusión por intención de vender vivienda
Un nuevo caso de violencia intrafamiliar terminó en tragedia la mañana de este viernes 15 de mayo de 2026 en Yopal, cuando fue asesinada María Ofelia Mendoza Martínez, de 66 años, a manos de su excompañero sentimental en medio de una discusión dentro de su vivienda, en la carrera 12 con calle 42, barrio El Fical.
De acuerdo con la información oficial, la víctima, quien era modista y pertenecía a la Junta de Acción Comunal del sector, recibió una herida en el tórax con arma cortopunzante, lesión que le causó la muerte en la puerta del lugar de los hechos, hasta donde alcanzó a caminar en busca de ayuda. El ataque se habría producido tras una disputa relacionada con la intención del agresor de vender la casa en la que ambos habían residido.
El responsable fue identificado como Pedro Pablo Gualdrón Beltrán, de 73 años, quien luego de agredir a la mujer se autolesionó en el abdomen. La rápida reacción de la patrulla policial permitió su captura en flagrancia, luego de que uniformados acudieran al sitio alertados por voces de auxilio.
Como antecedente relevante, se conoció que la víctima había denunciado en 2009 a su agresor por violencia intrafamiliar, lo que vuelve a poner en evidencia la persistencia de este tipo de conflictos y su trágico desenlace cuando no se logran contener a tiempo. Las autoridades avanzan en el proceso judicial contra el capturado.
















