CASANARE
Militares condenados por “falso positivo” en Casanare, a devolverle al Estado más de $300 millones
Un teniente y tres soldados profesionales que fueron condenados por un “falso positivo” ocurrido en octubre de 2007 en Paz de Ariporo y están cumpliendo sus condenas, fueron condenados nuevamente, pero ahora por el Tribunal Administrativo de Casanare dentro de una Acción de Repetición iniciada por el Ejército Nacional y el Ministerio de Defensa en su contra.
El 20 de octubre de 2007 en la vereda Candelaria Alta del municipio de Paz de Ariporo, resultaron muertos Carlos Manuel Mota Hurtado y Donaldo Adán Madero Contreras, en un presunto combate con tropas del Ejército Nacional comandadas por el teniente Giovanny Botero Yaquen. Si bien durante el juicio se demostró que las dos personas fallecidas habían pertenecido a grupos de Autodefensas, también se demostró que su muerte no ocurrió en combate y que habían sido sacados de sus residencias a la fuerza para ser ajusticiados con tiros por la espalda.
Por estos hechos, los militares fueron condenados a una pena de 40 años de prisión por parte de la justicia penal, y el Juzgado Segundo Administrativo de Yopal condenó a la Nación a cancelar a los familiares de las víctimas una indemnización superior a los $321 millones de pesos, condena ratificada por el Tribunal Administrativo de Casanare y efectivamente pagada en mayo de 2012 a los familiares de las víctimas.
En virtud de lo cancelado como indemnización, el Ministerio de Defensa y el Ejército Nacional presentaron la demanda de Acción de Repetición contra el teniente Giovanny Botero Yanquen, y los soldados profesionales Fredy Hernán García Torres, Elver Chiriví Hernández y Luis Fernando Lemus Silva, quienes en decisión del Tribunal Administrativo de Casanare fueron declarados administrativamente responsables de los hechos ya mencionados, y condenados a reembolsar a la Nación los más de $321 millones de pesos que pagó como indemnización, para lo cual tienen 10 meses.
Fuente: El Diario del Llano – HOLA Casanare
CASANARE
Hombres armados quemaron maquinaria amarilla en zona rural de Yopal
Sobre la media noche del martes 24 de febrero, en el sector de San Rafael de Morichal en Yopal, hombres armados ingresaron a un predio privado e incineraron una retroexcavadora perteneciente a la empresa Trimex, utilizada para cargar material de río a volqueteros. En el lugar fue hallada una bandera de Colombia con grafitis alusivos a disidencias de las Farc.
Los responsables se identificaron como integrantes de disidencias de las antiguas Farc, y las autoridades orientan las pesquisas hacia el Frente 28, estructura que delinque en la región. No se descarta que el ataque esté relacionado con presuntas exigencias extorsivas contra la empresa propietaria de la maquinaria o los dueños del predio.
Alejandro Durán, coordinador de seguridad de la Secretaría de Gobierno de Yopal, confirmó que unidades judiciales realizaron la inspección técnica para recolectar elementos materiales probatorios y verificar si existían amenazas previas. Señaló que se desplegó un operativo conjunto para esclarecer los móviles del ataque y dar con los responsables.
CASANARE
Gobernación de Casanare entregó en Aguazul un dique de 600 metros en el río Cusiana
En una respuesta concreta a la problemática histórica de inundaciones en el municipio de Aguazul, la Gobernación de Casanare ha inaugurado un dique de 600 metros en una de las zonas más críticas, buscando contener las crecidas del río Cusiana. Esta obra, impulsada a través de la Dirección de Gestión del Riesgo, busca evitar que las aguas ingresen al caño Garubana.
La intervención tiene como fin principal proteger a cerca de 300 familias de los sectores Llano Lindo, La Graciela y Bella Vista, quienes durante más de dos décadas han sufrido inundaciones recurrentes. Estas catástrofes han provocado cuantiosas pérdidas económicas en cultivos, animales y han causado daños estructurales significativos en sus viviendas.
Habitantes de Llano Lindo como Antonio Urrego y Arquímedes Pabón expresaron que las afectaciones han sido constantes y dolorosas. No obstante, destacaron que la construcción del dique representa una nueva esperanza para mejorar drásticamente sus condiciones de vida y asegurar su patrimonio.
El ingeniero Wilson Porras, director de Gestión del Riesgo, supervisó los trabajos y explicó que el dique cuenta con cinco metros de altura y diez metros de corona, características técnicas diseñadas para una mayor capacidad de contención. Además, anunció la gestión para la instalación de un geotextil que incrementará la resistencia y durabilidad de la estructura frente a futuras temporadas de lluvias.


