CASANARE
OPINIÓN: Derrumbes en vía Bogotá-Villavicencio podrían ser motivo para repensar el futuro de la Orinoquia
La altillanura

Nuevamente, los Llanos Orientales han quedado prácticamente aislados del país por los derrumbes en la vía que conduce de Bogotá a Villavicencio. Las pérdidas para los empresarios de los sectores agropecuario, de transporte, turismo y muchos otros son incalculables.
Esta situación, sin embargo, podría ser el motivo para repensar en serio el futuro de la altillanura y la Orinoquia, como también del sector agrícola en general. Tengo muy presente que los diseños para la construcción de las carreteras de Puerto Gaitán a Puerto Carreño (520 km) y de la conexión Valle del Cauca-altillanura, que comienza en Pradera y termina en la Uribe, pasando por Palmira, Colombia y Aipe, quedaron contratados en el gobierno pasado. Igualmente quedó contratada la obra Villavicencio-Yopal. Si el Gobierno quiere ofrecer una solución definitiva del problema de conectividad de estas regiones con el país, tiene que comprometerse con la construcción de estas vías, así como dar solución al tramo 1, que es la salida de Bogotá a Villavicencio, y también con la habilitación del aeropuerto de Apiay, viejo anhelo de los metenses.
La agricultura en nuestro país se caracteriza por su baja productividad, falta de encadenamientos productivos y de esquemas de asociatividad y visión de mercado. También, por ausencia de seguridad jurídica y de crédito y seguros, problemas de comercialización interna, redes de acopio y logística, y carencia de infraestructuras de transporte y riego. Imposible referirme a todas estas carencias y sus propuestas de solución en tan corto espacio. Pero, con motivo del inicio de la legislatura, quiero aprovechar para señalar las iniciativas que en mi criterio están bien orientadas y otras que no lo están.
En materia de seguridad jurídica para la propiedad rural hay que mirar con sumo cuidado el proyecto de ley de tierras, y en particular la extinción del derecho de dominio, la expropiación y otros conceptos que exigen total claridad jurídica y garantías si no queremos introducir motivos de inseguridad para las inversiones requeridas en el sector rural. Este proyecto debería ser precisado y presentado de nuevo. También urge la expedición del decreto que reglamenta las Zidres, en aspectos como los incentivos a las zonas francas y parques de ciencia y tecnología, los contratos de asociatividad y las nuevas líneas de crédito, entre otros. Y hay que abrir la discusión sobre la utilidad de la UAF y sus verdaderos beneficios o limitaciones.
Materia muy sensible es la dignificación del trabajador rural y la formalización de la mano de obra en el campo. De allí la importancia de volver a presentar el proyecto 193, que apunta a la creación del jornal rural integral, comoquiera que la informalidad laboral en el campo sobrepasa el 86 %. En particular es importante conocer cuál es la opinión del Gobierno y de los gremios sobre la ley de adjudicación de baldíos en zonas de reserva forestal y el proyecto sobre el seguro agropecuario. Y muy relevante el proyecto de reposición del parque de maquinaria agrícola.
Hace 50 años, el PIB agrícola era el 30 % del nacional; hoy no llega al 6 %. De 5 millones de hectáreas sembradas en 1970 pasamos a poco más de 7, e importamos 14 millones de toneladas de alimentos. El Gobierno ha anunciado que el Llano estará parcialmente aislado del país durante los próximos meses, meses que espero sirvan para reflexionar y formular una política integral para el sector que incluya las vías indispensables con miras a su desarrollo. He aquí un buen destino para invertir los recursos provenientes de la anunciada venta de algunos activos de la nación.
P. D. Rayos y centellas le cayeron a María Isabel Rueda por su columna sobre el glifosato. Comparto con ella las conclusiones a que llega. En el año 2012 alcanzamos la cifra récord en disminución de cultivos, 42.000 hectáreas de coca, vs. 208.000 de hoy. Ojalá la Corte Constitucional pondere esta realidad en el fallo que está por emitir.
Por: Germán Vargas Lleras
Fuente: www.eltiempo.com
CASANARE
Autoridades del sector salud hacen llamado a la donación permanente de sangre en Casanare
Durante 2025, un total de 2.629 personas en Casanare requirieron transfusiones de sangre, una cifra que evidencia la alta demanda de este vital recurso en el departamento. La Secretaría de Salud de Casanare ha emitido un urgente llamado a la solidaridad ciudadana para incrementar las donaciones.
Según el informe de IPS con actividad transfusional del Instituto Nacional de Salud, la necesidad de sangre es constante y crucial para salvar vidas en diversas situaciones. Estas incluyen accidentes de tránsito, cirugías de urgencia, partos, y el tratamiento de pacientes con enfermedades de la sangre y cáncer.
Tatiana Chávez Duque, secretaria de Salud de Casanare, subrayó la importancia de la donación voluntaria, haciendo especial énfasis en la necesidad de personas con tipo de sangre O negativo, considerado donante universal. Este tipo de sangre, presente en solo el 5% de la población, es indispensable en emergencias.
Nubia Elena García Novoa, coordinadora del Centro Regulador de Urgencias y Emergencias de Casanare, afirmó que el proceso de donación es seguro, sencillo y no compromete la salud del donante. “Donar sangre puede salvar vidas. Cada donante cuenta y cada gota es importante; no debemos esperar a que un familiar se accidente para hacerlo, porque la necesidad es permanente”, destacó.
Recordó además que, a pesar de los avances médicos, la sangre no puede ser fabricada y su obtención depende exclusivamente de la generosidad humana. Para ser donante se requiere tener más de 18 años, pesar más de 50 kilos, gozar de buena salud y presentar el documento de identidad.
Se aconseja no haber tenido gripa o infecciones en el último mes, no tomar antibióticos, no haberse realizado tatuajes o piercings en los últimos 6 meses, no haber consumido alcohol en las últimas 24 horas, mantener prácticas sexuales seguras y no estar en ayunas el día de la donación. Las donaciones se realizan en el Banco de Sangre del Hospital Regional de la Orinoquía en Yopal.
CASANARE
Alerta por calidad del agua en La Salina con riesgo alto
La Secretaría de Salud departamental de Casanare ha advertido sobre niveles de riesgo en la calidad del agua en dos municipios, según el monitoreo realizado en enero de 2026. La Salina presenta un riesgo ALTO, mientras que San Luis de Palenque se encuentra en un nivel de riesgo MEDIO.
La Secretaría de Salud departamental dio a conocer a la comunidad los resultados del Índice de Riesgo de la Calidad de Agua (IRCA) para las áreas urbanas de Casanare, con base en la información recolectada durante el primer mes del año.
Contrastando con los niveles de riesgo identificados, municipios como Aguazul, Chámeza, Hato Corozal, Maní, Monterrey, Nunchía, Orocué, Paz de Ariporo, Pore, Recetor, Sabanalarga, Sácama, Támara, Tauramena, Trinidad, Villanueva y Yopal fueron clasificados en el rango de “SIN RIESGO” en la calidad del agua para consumo humano.
El IRCA, que mide el grado de riesgo de ocurrencia de enfermedades por el incumplimiento de las características físicas, químicas y microbiológicas del agua, identificó variables no aceptables. En La Salina, se detectaron Coliformes Totales y E.Coli, mientras que en San Luis de Palenque se registraron anomalías en Color Aparente y Turbiedad.
El área de Salud Pública mantiene un monitoreo continuo de los sistemas de suministro de agua urbanos en el departamento y comunica los resultados del IRCA a cada prestador del servicio público, con el fin de que se implementen las acciones correctivas necesarias para mejorar el suministro de agua a los habitantes.
Ante esta situación, la Secretaría de Salud recomienda a la comunidad adoptar medidas preventivas, como evitar el consumo directo de agua de la llave, hervir el agua por más de cinco minutos antes de su consumo, y realizar la limpieza y desinfección periódica de tanques y sistemas de almacenamiento en los hogares.
CASANARE
Casanare mejoró 10 kilómetros de vía en la vereda La Hermosa de Paz de Ariporo
La Gobernación de Casanare, a través de la Secretaría de Infraestructura, concluyó los trabajos de mantenimiento y mejoramiento en la vía que conduce a la vereda La Hermosa, en el municipio de Paz de Ariporo.
Las labores, ejecutadas mediante el Banco de Maquinaria departamental, incluyeron la limpieza de cunetas, la adecuación de alcantarillas y la intervención de 10 kilómetros de terraplén, respondiendo a las necesidades de movilidad de las comunidades rurales.
Esta intervención no solo mejora las condiciones de transitabilidad en el corredor, sino que también facilita la conexión con el departamento de Vichada, impulsando el transporte, fortaleciendo la competitividad regional y generando un entorno favorable para el turismo y el desarrollo económico local.
El secretario de Infraestructura, Álvaro Rivera, destacó que “con esta intervención el Gobernador cumple su compromiso de mejorar las condiciones de las vías rurales, garantizando conectividad, seguridad vial y mayores oportunidades para las comunidades del territorio”.
Estas acciones se desarrollan bajo el direccionamiento del gobernador César Ortiz Zorro, quien ha priorizado la consolidación de corredores viales estratégicos que integren territorios, impulsen el desarrollo productivo y contribuyan al cierre de brechas entre las zonas rurales y urbanas del departamento.
Con estas obras, la Gobernación de Casanare reafirma su compromiso con el fortalecimiento de la infraestructura vial como un eje fundamental para el progreso y la competitividad de la región.


