CASANARE
Opinión: ¿Alirio o Amaya?, ¿El Sombrero o La Ruana?
Con el panorama político nacional tan confuso, bien cabe el dicho “en río revuelto ganancia de pescadores”, y por estos días, dos lideres políticos del oriente colombiano andan inquietos haciendo cálculos, están sonando en los pasillos, pisando duro y sacando pecho: el senador casanareño Alirio Barrera y el actual gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, suenan en las quinielas como posibles jinetes en la carrera presidencial del 2026.
En un país donde las llaves del poder casi siempre las han tenido cachacos, paisas y santandereanos, ver y escuchar en el sonajero a dos políticos nacidos entre montañas, sabanas y ruanas, ya es bastante. Y aunque ninguno ha dicho “sí voy” con todas las letras, el runrún crece más que arroz con buen invierno.
Alirio, el de sombrero bien puesto y verbo sin filtro, ya coqueteó con la presidencia en 2022, pero no alcanzó a poner la primera herradura. Esta vez, dicen que Uribe lo tiene en la mira para agitar el avispero del Centro Democrático, porque los cinco que están en la baraja actual no prenden ni una fogata. Alirio, con su pinta de vaquero auténtico, podría ser el caballo criollo que conecte con la Colombia rural, esa que no sale en las encuestas, pero sí vota con rabia y convicción.
Del otro lado está Amaya, el boyacense rebelde con ruana y discurso progresista, que ya se midió en la consulta de la Coalición Centro Esperanza y sacó nada menos que 450 mil votos. Petro mismo le echó el ojo y le hizo guiños para que lidere el Frente Amplio de Izquierda. Pero eso sí: si quiere lanzarse al agua, tiene que dejar la Gobernación antes del 30 de mayo. Y ahí es donde se le enreda la madeja, porque Amaya tenía entre ceja y ceja el 2030, no el 2026. Acelerar el paso podría costarle caro.
Mientras tanto, Alirio no tiene nada que perder. Lo sacaron de la primera vicepresidencia del Senado y tiene más de uno de su rosca buscando refugio en las comisiones. Él sabe que quedarse en el Congreso no lo llena. Alirio quiere mando, y eso, en Colombia, se consigue en el Ejecutivo.
¿Se imaginan ese duelo? Uno con ruana y otro con sombrero, cada uno jodiendo con su cuento. Amaya con los jóvenes, las causas verdes y el tono conciliador. Alirio con los ganaderos, la provincia, las reservas y el discurso sin anestesia. Dos estilos, dos visiones, pero el mismo anhelo: mandar.
Como diría mi compadre Jacinto, “no hay caballo flojo en la puerta del corral”. Y aunque aún falta trecho, estos dos ya están ensillando. El país, mientras tanto, los mira de reojo. Porque si algo está claro, es que el poder también puede salir del llano y de la montaña. Y que no siempre lo que brilla viene de Bogotá.
Por: El Llanero Observador
CASANARE
Violento asalto a una finca de El Morro en Yopal deja una persona muerta y otra herida
CASANARE
En funcionamiento el Puesto de Atención Primaria en Salud de Tacarimena en Yopal
La Alcaldía de Yopal y la ESE Salud Yopal entregaron oficialmente el Puesto de Atención Primaria en Salud (PAPS) en el corregimiento de Tacarimena. Esta acción marca el cumplimiento de la meta establecida en el plan de desarrollo, que preveía la habilitación de cuatro infraestructuras de salud en el sector rural durante el actual cuatrienio.
El PAPS, que estuvo sin intervención por más de 20 años, fue sometido a una adecuación integral. Las mejoras incluyeron reparaciones estructurales, mantenimiento de cubiertas, reemplazo de puertas y ventanas, así como la actualización de los sistemas eléctrico e hidrosanitario, lo que permitió su reapertura para la prestación de servicios esenciales.
Con la puesta en marcha de este puesto de salud, aproximadamente 400 habitantes del centro poblado y de ocho veredas aledañas tendrán acceso a servicios de atención médica, odontológica y de enfermería directamente en su territorio. Además, se programarán brigadas con especialistas, lo que reducirá significativamente los desplazamientos al casco urbano y aliviará la carga de los servicios de mayor complejidad.
Durante la ceremonia de entrega, se anunció que la ESE Salud Yopal ha obtenido la acreditación en salud, posicionándose en el puesto 65 entre más de 7.000 entidades de este tipo a nivel nacional, según el sistema de evaluación. Este reconocimiento subraya el compromiso de la entidad con los estándares de calidad en la prestación de sus servicios.
El PAPS de Tacarimena es la cuarta infraestructura rural habilitada, sumándose a las ya existentes en La Chaparrera, Quebradaseca y El Morro. La administración municipal tiene previsto llevar a cabo nuevas intervenciones en Punto Nuevo y construir nuevos puestos de salud en El Taladro y Mata de Limón, como parte de su estrategia para fortalecer la red pública de salud en las zonas rurales.


