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“El ponqué de las regalías podría acabarse en 2024”: minminas

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El 80 % de las regalías vienen del petróleo y quedan seis años de reservas petroleras. Si seguimos sin hacer exploraciones y viviendo de los campos existentes, ya no habrá $18 billones sino $4 billones de presupuesto, advierte la ministra María Fernanda Suárez.

El Gobierno está seguro de que con el acto legislativo de reforma a las regalías que avanza en el Congreso podrá reparar el daño que se hizo a la minería y a la explotación de hidrocarburos al restarle recursos a las regiones productoras. Según la ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, en el país hay discrepancias sobre cómo repartir las regalías, pero nadie defiende la industria para que siga habiendo regalías, que explican el 20 % de la reducción de la pobreza en el país.

¿Cuál es el detonante que exacerba el rechazo a la exploración minera y de hidrocarburos en las regiones?

Hubo tres temas que complicaron las cosas sobre la licencia social. El primero fue la reforma a las regalías, porque, si bien era deseable e importante que se dieran regalías para todo el país, el porcentaje que quedó para los municipios y departamentos productores fue muy poco. Hoy, de regalías directas les están llegando cerca de 11 % a las regiones productoras. Las menores regalías coincidieron con la caída de los precios (petroleros) y eso hizo que se deprimiera la inversión en esas regiones, lo que generó un problema social. A esta situación se agrega que los grupos medioambientales y de ideología opositora han ido ganando fuerza en el país.

¿Qué hace el Gobierno para apaciguar la protesta social?

Con el acto legislativo de las regalías, que está en trámite en el Congreso y va por el tercer debate en el Senado, se busca que la Constitución tenga lo esencial en materia de regalías, porque hoy hasta el más mínimo detalle sobre este tema está puesto a ese nivel. Lo esencial es el porcentaje que debe llevarse a las regiones productoras, que va a estar entre 30 y 40 %, y la reforma para los temas de paz la vamos a dejar intacta. Lo que se busca en el desarrollo de la ley es que haya un sistema administrativo mucho más ágil, eficiente y descentralizado. Para dar un ejemplo, del período 2017-2018 el presupuesto de regalías de ese momento fue de $14,5 billones y $6 billones se quedaron sin ejecutar. No solo se está generando una cantidad de recursos muy importantes, sino que no están siendo ejecutados, entonces buscamos hacer una mejor distribución para los productores, una reforma más eficiente, pero lo más importante es que no solo hay que preocuparse por cómo se va a repartir sino porque haya regalías en el futuro. Las regalías son las fuentes más importantes para las regiones y, como vamos, se nos van a acabar las regalías.

Una voz de alerta

¿Se van a acabar las regalías?

Hay que poner atención a las reservas; las de petróleo son de seis años. Del presupuesto de regalías de $24 billones que se aprobaron para 2019-2020, unos $18 billones son recurrentes y los seis restantes son por mayores precios pasados. De ese total, el 80 % viene de petróleo. Entonces, si hay seis años de petróleo, hasta 2024, y seguimos sin hacer exploraciones, ni hacer actividad y viviendo de los campos existentes, ya no va a haber $18 billones sino $4 billones de presupuesto. Andamos en el país peleando por cómo nos repartimos las regalías, pero nadie sale a defender la industria para que siga habiendo regalías que explican el 20 % de la reducción de la pobreza en el país. No hay que preocuparnos por la tajada del ponqué que me va a quedar, sino porque haya ponqué, y como vamos no va a haber ponqué en 2024.

¿El Gobierno cree que con el acto legislativo de regalías se va a solucionar el problema de rechazo a la minería que se vive en el país?

Creemos que hay que hacer dos cosas: una, el acto legislativo a las regalías, porque lo que está pasando en todas partes es que digan minería sí, pero no aquí. Ese es un problema de alineación de intereses en que no son importantes los recursos que les llegan a los productores. Pero a eso de las regalías hay que unir otro tema que vamos a presentar en la siguiente legislatura: el proyecto de ley de coordinación y concurrencia que ordenará la articulación entre el Gobierno Nacional y el territorio.

¿Cómo hacer para que las regalías se vean más en obras en las regiones y no se pierdan?

El flagelo de la corrupción ha hecho mucho daño. La gente vive brava porque no ve en su región el desarrollo que le prometieron y le echa la culpa al sector de la minería o de los hidrocarburos, pero realmente la culpa es de la corrupción, porque las regalías no se invirtieron, pero las compañías sí pagaron. Con el dinero que se ha recaudado desde la reforma a las regalías, desde 2012 hasta 2018, se habrían podido hacer tres veces los acueductos y las plantas de tratamiento de agua para solucionar el problema en La Guajira. El problema entonces es de la industria extractiva o del Estado que no logró invertir los recursos bien.

¿El acto legislativo endereza la situación de la minería y los hidrocarburos?

Sí, va a mejorar mucho, porque lo que estamos proponiendo es llegar a entre 30 y 40 %, mientras el nivel de regalías directas del saldo actual es de 11 %, eso es multiplicar por tres o por cuatro lo que les va a llegar. Sin embargo, creo que la reforma de 2011 era necesaria, pero no se puede olvidar que fue por unos excesos que se llegó a esa reforma: piscinas de olas, elefantes blancos, un desperdicio absoluto de las regalías. Pero se fue al extremo, porque les dejó muy poco a los productores y se dejó el 11 % de regalías directas. Estamos devolviendo el péndulo y yo espero que esta reforma sea el equilibrio justo en donde hay más plata para los productores de manera importante y para los no productores también.

¿De dónde se van a recortar recursos para que la cobija alcance para todos?

Se va a reducir el ahorro, eso es muy importante. Va a haber mayor inversión para los productores, mantener la inversión para los nos productores, y va a haber un menor ahorro. Vamos a poder tener un menor ahorro porque con el sistema de regalías actual ya hay un saldo de $10 billones y la idea es apalancarnos en esa cantidad.

¿Cómo blindar esos recursos para que cumplan su función social?

Hay $30 billones de regalías por ejecutar en los próximos dos años, entonces debemos poner la vigilancia de la veeduría ciudadana ahora. En el presupuesto de regalías se creó un mecanismo de obras por regalías, que le permite a la empresa que está desarrollando su actividad en el territorio involucrarse de una manera profunda para que ese dinero se vuelva obras. Esa reglamentación debe estar lista en junio.

¿Cuál es la diferencia entre obras por regalías y por impuestos?

La diferencia es que en obras por impuestos debe tener un cupo, en cuanto a las regalías no, porque la región recibe un billón de pesos y el sector privado ayuda a estructurar los proyectos, pero tiene que consignar las regalías en una fiducia para asegurar que las compañías mineras o petroleras sí consignen los recursos de las regalías.

¿Cuándo se empezarán a ejecutar obras por regalías?

En el segundo semestre de 2019. Yo esperaría que del presupuesto de regalías de 2020 por lo menos el 10 o 15 % se hiciera a través de este mecanismo de obras por regalías. Mi expectativa es que pueda ser más, porque puede ser un modelo exitoso, muy provechoso para las regiones.

Fuente: www.elespectador.com – Jorge Sáenz V. / @jorges_v

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Sindicatos dicen que Interventora temporal de Capresoca estructuró el modelo que agravó el caos

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El sindicato Sindicato Unitario Nacional de Trabajadores del Estado SUNET Casanare, solicitó al Gobierno Nacional la designación urgente de un agente interventor especial externo para CAPRESOCA EPS, tras cuestionar la reciente designación de Bibi Dayana Daniels Rueda como agente interventora sustituta temporal de la entidad, quien se venía desempeñando como Gerente Operativa.

La petición fue elevada al presidente Gustavo Petro, al Ministerio de Salud y a la Superintendencia Nacional de Salud, en medio de crecientes preocupaciones por la prestación del servicio a más de 170.000 afiliados en el departamento.

La organización sindical argumenta que la actual interventora participó en toda la estructuración del modelo que hoy presenta fallas, evidenciadas en barreras de acceso, demoras en citas y entrega incompleta de medicamentos. Según el documento, las quejas han aumentado de manera sostenida en los últimos años, por ejemplo, en 2026 se reporta un incremento del 56% en tutelas y del 144% en reclamaciones, lo que refleja un deterioro crítico en la atención.
Además, el sindicato advierte sobre incrementos significativos en la contratación de servicios y medicamentos, sin que esto se traduzca en mejoras reales para los usuarios. También cuestiona la falta de resultados en contratos de auditoría y supervisión, así como la ausencia de una red completa de servicios, especialmente en niveles de alta complejidad. “Se requiere un perfil altamente técnico, sin conflictos de interés, que garantice independencia en la toma de decisiones y permita implementar medidas correctivas efectivas”, dice SUNET.
En 2026 se incrementan de manera sustancial los valores de los contratos para atenciones de salud mental, artritis en las cuales se incluyen algunos medicamentos, no obstantes estos no son suministrados de manera oportuna ni completa. Con relación a la cohorte cardiovascular, en esta no se incluye el suministro de medicamentos, a diferencia de vigencias anteriores donde sí estaban contemplados.

Ante este panorama, SUNET pidió que se designe un interventor independiente externo con perfil técnico y sin conflictos de interés, y solicitó incluir a CAPRESOCA en un plan nacional de salvamento. Asimismo, defendió el carácter público de la EPS y su potencial como modelo de gestión en salud, reiterando la urgencia de medidas que garanticen la atención oportuna y la estabilidad institucional.

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Secretaría de las TICs en Yopal ofrece curso gratuito de herramientas de Google

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La secretaría de las tecnologías de la información y las comunicaciones de Yopal invita a la comunidad a participar en su curso gratuito “Herramientas de Google”. Esta iniciativa de formación está orientada a fortalecer las competencias digitales de los ciudadanos.

El espacio académico está diseñado para brindar conocimientos prácticos en el uso de aplicaciones esenciales. Los participantes aprenderán a manejar herramientas como Google Keep, Calendar, Meet, Forms, Sites, NotebookLM y la gestión masiva de contactos, fundamentales en diversos ámbitos.

Estas aplicaciones son cruciales para el desarrollo de actividades en los ámbitos educativo, laboral y personal, mejorando significativamente la gestión de la información y la comunicación en entornos virtuales. La estrategia busca cerrar brechas digitales.

El curso dará inicio en el mes de mayo, con sesiones programadas de 2:00 p.m. a 5:00 p.m. se desarrollará en las instalaciones del Punto Vive Digital, y como requisito indispensable, los participantes deberán contar con un computador portátil.

Las personas interesadas pueden realizar su inscripción de manera sencilla a través del enlace: https://forms.gle/LAqwDzK4kwP6LYRdA. Asimismo, para mayor comodidad, el registro también se puede efectuar escaneando el código QR que se encontrará en las piezas informativas oficiales.

La Secretaría TIC extiende una cordial invitación a toda la ciudadanía para que aproveche esta valiosa oportunidad de formación. El curso permitirá a los asistentes avanzar en el uso de herramientas digitales y fortalecer sus habilidades frente a los retos del entorno tecnológico actual.

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El abogado detrás del fallo que sacude el sistema tributario y protegió miles de millones para Yopal

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Una tutela estratégica, una disputa entre altas cortes y una decisión histórica de la Corte Constitucional (SU-047 de 2026) que le devuelve a las ciudades el control del impuesto de ICA, o en otros términos, redefinen la autonomía fiscal en Colombia. Detrás del caso, estuvo el abogado Gonzalo Ramos Rojas, Especialista en Derecho Penal y Criminología, Especialista en Responsabilidad y Daño Resarcible y Magister en Seguridad y Defensa Nacionales, quien convirtió una derrota judicial en el Consejo de Estado, en un precedente nacional fijado por la Corte Constitucional, abriendo una compuerta jurídica para que las demás ciudades capitales lo repliquen en sus territorios.

El Impuesto de Industria y Comercio (ICA) es el combustible que permite mover y hacer crecer una ciudad, es en términos sencillos, una de las principales fuentes de ingresos de las ciudades en Colombia. Gracias a este impuesto, que pagan empresas y comercios por su actividad económica, los municipios pueden financiar servicios esenciales como salud, educación, infraestructura y programas sociales. En otras palabras, el ICA no es solo un tributo: es una herramienta clave para que las ciudades funcionen y puedan responder a las necesidades de sus ciudadanos.

En el Derecho, como en la guerra, hay momentos en los que una sola operación cambia el curso de la historia, en este caso, tributaria. La Sentencia SU-047 de 2026 de la Corte Constitucional es uno de esos momentos. Con la expedición de la Ley 2082 de 2021, el Congreso creó la categoría de ciudades capitales permitiéndoles tomar como referencia el régimen tributario de Bogotá.

A partir de lo anterior, el Consejo de Estado, cerró el paso a la autonomía de las ciudades: anuló los acuerdos de Yopal y Cali que buscaban elevar la tarifa del ICA, señalando que no podían superar el modelo de Bogotá.

La estrategia jurídica que redefinió el mapa tributario del ICA en Colombia

Litigar no es solo argumentar: es saber dónde dar la batalla.

Durante años, Colombia ha repetido el mismo discurso: somos un Estado descentralizado. Pero en la práctica, muchas decisiones siguen tomándose —o peor, imponiéndose— desde Bogotá. La Sentencia SU-047 de 2026 de la Corte Constitucional acaba de poner en evidencia esa contradicción.

El caso parecía técnico: la tarifa del impuesto de industria y comercio (ICA) en Yopal y Cali, sin embargo, para el apoderado del municipio en el fondo era mucho más que eso. Era responder a una pregunta incómoda: ¿pueden las ciudades capitales decidir sobre sus propios recursos o deben limitarse a copiar el modelo de Bogotá? El Consejo de Estado había respondido, en la práctica, que no podían apartarse.

Lo anterior define el problema jurídico. Porque esa postura no solo desconoce el artículo 14 de la Ley 2082 de 2021 —que permite, no impone, adoptar el régimen de Bogotá—. También reproduce una lógica profundamente centralista: lo que funciona (o se decide) en la capital debe replicarse en el resto del país, sin importar las realidades locales. Pero Colombia no es Bogotá. Yopal no es Bogotá, así lo entendió y así lo defendió el profesional del derecho ante el Consejo de Estado y ante la Corte Constitucional.

Sus dinámicas económicas, sus necesidades fiscales y sus cargas sociales son distintas. Pretender uniformarlas bajo un mismo esquema tributario no es razonable, es centralismo disfrazado de interpretación legal. La Corte Constitucional entendió el trasfondo político del asunto. Por eso, en la sentencia SU-047, no solo corrigió una decisión judicial, definió algo más importante: reivindicó el principio de autonomía territorial como un elemento real, no simbólico.

Se rompió el cerco tributario: las regiones recuperaron el control de su territorio fiscal.

Las ciudades capitales ahora tienen un precedente constitucional claro, es decir, una decisión que sirve como guía y ejemplo para casos similares, para diseñar sus políticas de impuestos con más libertad y según sus propias necesidades. Eso cambia el equilibrio de poder entre el centro y la periferia o la provincia. Adicionalmente, se deja en evidencia que el centralismo en Colombia no solo es administrativo o político, también es judicial. Sí, judicial. Cuando una alta corte interpreta la ley de manera que restringe la capacidad de las regiones para tomar decisiones sobre sus propios recursos, no está siendo neutral. Está interviniendo en la distribución del poder. Y eso tiene un alto impacto, en inversión social, en el desarrollo regional, y en la vida cotidiana de millones de ciudadanos que dependen de los recursos que sus ciudades logren recaudar.

¿Porque esta decisión no cayó del cielo? Fue el resultado de una lectura precisa del conflicto: entender que el problema no era solo tributario, sino estructural. Que lo que estaba en juego no era una tarifa, sino el alcance real de la descentralización en Colombia. El abogado que llevó este caso a la Corte Constitucional no solo litigó, planteó un pulso de poder. Y lo ganó. Eso también dice mucho del momento que vive el país. Porque cada vez es más evidente que las grandes discusiones sobre el modelo territorial ya no se están dando únicamente en el Congreso, sino que se están trasladando a los tribunales. Y allí, caso por caso, se están redefiniendo las reglas.

La SU-047 marca un punto de inflexión. No resuelve todos los problemas, pero sí deja algo claro: el centralismo no es inevitable. Puede ser cuestionado. Puede ser limitado. Y, como acaba de demostrarse, también puede ser derrotado.

El abogado convirtió un problema tributario en un precedente constitucional.

Pero en todo conflicto hay una verdad inmodificable: no basta con ganar terreno, sino que hay que saber sostenerlo. Este éxito jurídico permitirá ingresos anuales, de al menos, quince mil millones de pesos (15.000.000.000), ahora, dependerá de ellos, que se inviertan estratégicamente en la ciudad y que lleguen a todos los ciudadanos. Esa es la nueva apuesta, que los impuestos sigan teniendo un retorno para los ciudadanos, y es la inversión en sus comunas, veredas y barrios.

No fue solo una sentencia donde la Corte Constitucional le da la razón al Abogado como apoderado del municipio de Yopal: fue una batalla por el control de los recursos de las ciudades.

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