NACIONALES
Creando y compartiendo prosperidad: una reflexión desde los territorios de Colombia
El desarrollo sostenible no se construye de manera aislada e inmediata. Es un proceso continuo, que involucra a todas las partes de la sociedad, y que depende de alianzas sólidas, de la voluntad de avanzar y de una visión compartida de futuro. Esta convicción la he cultivado a lo largo de mi trayectoria en los sectores público y privado.
En un país como Colombia, donde la persistente desigualdad es evidente en el coeficiente de Gini cercano a 0,54 en 2023, la creación de oportunidades deja de ser una opción convirtiéndose en una responsabilidad ineludible. Este contexto refuerza nuestra misión en GeoPark que va más allá de generar energía. En territorios como Casanare, Meta y Putumayo, trabajamos día a día para construir, junto con nuestras comunidades vecinas, un futuro más próspero y sostenible.
A lo largo del año que recién finalizó, hemos sido testigos del poder transformador de la colaboración. Desde proyectos que buscan mejorar las condiciones de saneamiento de las familias, brindar soluciones de acceso a energía o promover la educación de calidad, hasta iniciativas de conservación ambiental que protegen la biodiversidad única de nuestro país. Cada una de estas acciones ha sido posible gracias a un principio fundamental que rige nuestra forma de relacionamiento: la buena vecindad.
La buena vecindad no se trata de cumplir obligaciones. Implica escuchar, adaptarse, respetar la visión de los demás y generar valor compartido a partir de lo que nos une. Es entender que nuestro éxito como empresa de energía depende también del bienestar de quienes comparten su territorio con nosotros.

Sin embargo, no podemos hacerlo ni todo, ni solos. La magnitud de los desafíos que enfrentan nuestras comunidades —desde el acceso a servicios básicos hasta retos de adaptación climática— requiere el esfuerzo conjunto de todos: empresas, gobierno, organizaciones sociales y, sobre todo, de las mismas comunidades.
Por eso, más allá de destacar logros como la construcción de infraestructura esencial o el acceso a servicios de salud de manera gratuita en los territorios donde operamos, quiero aprovechar este espacio para hacer una reflexión. Una que invite a seguir construyendo juntos, a no perder de vista que el desarrollo sostenible es una meta compartida y que, aunque el camino sea desafiante, es también una oportunidad de demostrar que la energía puede ser una fuerza para la transformación.
En GeoPark reconocemos que aún hay mucho por aprender y mejorar. Nos esforzamos por escuchar más y por ser cada día mejores vecinos. Nuestro enfoque SPEED (Seguridad, Prosperidad, Empleados, Entorno y Desarrollo Comunitario), además de guiar nuestro marco de sostenibilidad, es un recordatorio constante de que cada decisión tiene un impacto y cada acción debe estar alineada con un propósito más grande.
Hoy, mientras reflexionamos sobre los aprendizajes que nos dejó el 2024 y abordamos el 2025, quiero invitar a todos los actores que comparten los territorios donde operamos a fortalecer nuestras alianzas, a construir puentes y a seguir demostrando que la sostenibilidad es un camino que recorremos juntos.
El desarrollo humano, social y ambiental son pilares inseparables de una sociedad próspera. Sigamos trabajando para que, al mirar hacia atrás, podamos decir con orgullo que fuimos parte de la construcción de unas regiones prósperas, que dejamos un legado de esperanza y oportunidades para las generaciones que vienen. Porque al final, la prosperidad compartida es el único desarrollo que realmente vale la pena.
Por: Aníbal Fernández de Soto – Gerente de Naturaleza y Vecinos en GeoPark
NACIONALES
A la fecha, no hay alerta sobre la presencia de hantavirus en Colombia, estas son las recomendaciones
El Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud, informan que, en seguimiento al evento internacional notificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) relacionado con casos graves asociados a hantavirus en pasajeros de un crucero internacional, actualmente no se han confirmado casos de infección por hantavirus en Colombia.
¿Qué es hantavirus?
Los hantavirus corresponden a un grupo de virus zoonóticos transmitidos principalmente por la inhalación de partículas contaminadas provenientes de excretas (orina, saliva o heces) de roedores silvestres infectados. En las Américas, algunos hantavirus pueden causar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), una enfermedad poco frecuente pero potencialmente grave, caracterizada inicialmente por fiebre, malestar general, cefalea y síntomas respiratorios inespecíficos, con posible progresión rápida a dificultad respiratoria severa, compromiso cardiovascular y choque.
En Colombia, a la fecha no se han documentado casos clínicamente confirmados de síndrome cardiopulmonar por hantavirus, sin embargo, investigaciones desarrolladas entre 2004 y 2016 por instituciones académicas y centros de investigación identificaron evidencia serológica de exposición previa a hantavirus en humanos y reservorios silvestres en algunas regiones del país. Estos hallazgos sugieren circulación potencial de virus relacionados, aunque no constituyen evidencia de transmisión activa sostenida ni de enfermedad clínica confirmada en el territorio nacional. Por lo que, de acuerdo con la situación epidemiológica, en Colombia el riesgo de presentación de casos es bajo.
Recomendaciones de Minsalud e INS:
Se recomienda a la población mantener las medidas generales de prevención orientadas a disminuir el riesgo de exposición a roedores, enfermedades respiratorias y aquellas relacionados con los alimentos entre ellas:
- Se debe garantizar la limpieza y desinfección de aquellos alimentos no perecederos que sean almacenados por tiempos prolongados y asegurar que sus empaques no se encuentren rotos o con abolladuras.
- Tener precaución con el consumo de alimentos envasados, empaquetados o enlatados que hayan estado en procesos de bodegaje largos.
- Mantener una higiene adecuada de viviendas, bodegas y áreas de almacenamiento.
- Evitar la acumulación de residuos y alimentos expuestos que favorezcan la presencia de roedores.
- Sellar grietas y espacios que faciliten el ingreso de roedores a los hogares.
- Utilizar elementos de protección personal, incluida mascarilla, durante labores de limpieza en lugares cerrados o con evidencia de infestación por roedores.
- Realizar lavado frecuente de manos.
- Consultar oportunamente a los servicios de salud ante síntomas febriles o respiratorios, especialmente si existe antecedente de exposición a ambientes con presencia de roedores.
Las autoridades sanitarias nacionales continuarán realizando seguimiento al evento internacional de manera articulada con la OMS y demás organismos técnicos, manteniendo activas las acciones de vigilancia epidemiológica y capacidad diagnóstica en el país. Cualquier actualización relevante será comunicada de manera oportuna, a través de los canales oficiales, con base en la evidencia científica disponible y los lineamientos nacionales e internacionales de salud pública.
NACIONALES
Consejo de Estado: Por exclusividad de la Fuerza Pública, Policía Nacional debe vigilar la seguridad en los estadios
Previo levantamiento de la reserva legal por parte del Ministerio del Interior, la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado dio a conocer un concepto en el que indicó que los artículos 52 y 62 de la Ley 1801 de 2016 (Código de Seguridad y Convivencia Ciudadana) no se encuentran vigentes. Ello en virtud de la Sentencia C-223 de 2017 que declaró su inexequibilidad con efectos diferidos a partir del 20 de junio de 2019.
La Sala señaló que mediante el Decreto 1007 de 2012 (compilado en el Decreto Único Reglamentario 1066 de 2015) se creó en Colombia el Estatuto de Aficionado al Fútbol que dispuso la creación de un Plan Decenal para la Seguridad, Comodidad y Convivencia en el Fútbol y permitió la articulación del respectivo alcalde, el presidente del club o clubes profesionales de la localidad con la Policía Nacional en el conocimiento e implementación de los protocolos de seguridad en los estadios.
Asimismo, sostuvo que según la Sentencia C-128 de 2018, en materia de seguridad en actividades que involucran aglomeraciones de público complejas, como es el caso de los partidos del fútbol profesional, las competencias de la Policía Nacional y de las empresas de seguridad privada y/o de logística, fueron definidas de la siguiente manera:
• De acuerdo con lo dispuesto en la Constitución Política y en la Ley 1801 de 2016, Código Nacional de Policía y Convivencia Ciudadana, la Policía Nacional, en atención al principio de exclusividad de la fuerza pública, tiene como fin principal la prevención de aquellas conductas que constituyen amenazas de afectación del orden público o impiden la convivencia entre las personas, en los términos de los artículos 2 y 218 de la Constitución Política.
• Las empresas de vigilancia y seguridad privada pueden actuar en el ámbito en que ofrezcan sus servicios, bajo los límites establecidos por el legislador, con el fin de «disminuir y prevenir las amenazas que afecten o puedan afectar la vida, la integridad personal o el tranquilo ejercicio de legítimos derechos sobre los bienes de las personas que reciben su protección», de acuerdo con lo previsto en el artículo 73 del Decreto Ley 356 de 1994, sin que ello involucre en modo alguno el ejercicio de actividades de conservación del orden público, la seguridad ciudadana ni la convivencia pacífica.
Por último, la Sala agregó que el artículo 9° de la Ley 1270 de 2009, mediante la cual se creó la Comisión Nacional para la Seguridad, Comodidad y Convivencia en el Fútbol, asignó a la Policía Nacional la función de prevenir la aparición de hechos de violencia en los estadios de fútbol y en sus alrededores, en el marco del mantenimiento de las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos y libertades públicas.
Tras años de tensiones entre la Dimayor y el Gobierno, el alto tribunal dejó claro que las empresas privadas no pueden sustituir a la fuerza pública en el control del orden en eventos masivos como partidos o conciertos.


