CASANARE
A propósito del Día del Idioma
Las historias oficiales de las literaturas de América suelen caer en el error de iniciar sus estudios o antologías a partir de la conquista española o sajona. sin embargo, los pueblos precolombinos venían produciendo desde siglos atrás sus creaciones verbales, las cuales con dificultad, antropólogos y filólogos han logrado recuperar y traducir de la tradición oral o bien de manuscritos descifrados desde la propia conquista hasta nuestros días.
El día del Idioma es una conmemoración organizada por el Instituto Cervantes para celebrar la importancia del idioma español como lengua internacional, que cuenta con más de 450 millones de hablantes en el mundo. Tiene su origen en el año 1926, cuando el escritor valenciano Vicente Clavel Andrés propuso la idea de un día especial para celebrar la literatura. La tradición comenzó en Valencia, España, se diseminó gradualmente en toda la península española y posteriormente a todos los países de habla hispana e inglesa.
El 13 de octubre de 1946 se aprobó al día 23 de abril como fecha para celebrar el Día del Idioma en honor al escritor Miguel de Cervantes, fallecido el 23 de abril de 1616. Más tarde se conoció que un 23 de abril se dieron el nacimiento del escritor inca Garcilaso de la Vega como también el de Vladimir Navokov en 1899 y el literato inglés William Shakespeare en el año de 1564.
El Día del Idioma fue institucionalizado en Colombia mediante el decreto ejecutivo 708 del 23 de abril de 1938 durante la administración del presidente Alfonso López Pumarejo, siendo ministro de Educación Nacional José Joaquín Castro Martínez.
Hoy deberíamos festejar no solo el nacimiento de los escritores foráneos sino el nacimiento de las letras casanareñas comenzando por el reconocimiento de nuestro lenguaje indígena que, aunque perdido entre el habla hispana pronunciamos todavía a cada instante. Es así como, vocablos de las lenguas Cusiana, Tuneba, Guahiba, Achagua, respectivamente, etc., Báquiro, Barbasco, Chirigüare, Mazato, Macoya, Paugis, Tocaría, Nunchía, Guachiría, Upía, Calabalía. Tumay, Garibay, Tuay, Titiriji, Tarotaro, Caricari y las Terminaciones en are y mena, de origen Achagua, como: Casanare, Carare, Sarare, Purare, Siare, garipiare, o surimena, iximena, Patimena, Tauramena, Chitamena, Iximena, Iguamena, Upamena, Chigüire, Mapire, Güire, perviven en nuestro hablar cotidiano.
Hoy igualmente deberíamos reconocer a los escritores de nuestra topochera que no os menciono por ser tantos que no caben en este escrito y a las novelas que marcan el camino de nuestra literatura como son: El doctor Navascuez (1904), Corazón de oro (1912), La Vorágine (1924), Llanura soledad y viento (1960), Manuel pacho (1962) todas ellas relatando épocas distintas de la vida en Casanare.
En Casanare hay aproximadamente más de 80 autores que publican sus obras sin apoyo gubernamental y que son parte importante de la cultura llanera. Pero hoy día se ve como cultura el joropo, el coleo y el folclor, pero el arte de la escritura no recibe apoyo de ninguna índole nacional, regional o local. En esta pandemia desde nuestras casas llamamos al gobierno para que también nos den empleo a los cultores de las letras, que compren nuestros libros, que contraten nuestras conferencias o nuestros recitales poéticos. Celebremos el día del idioma reivindicando laboralmente, y reconociendo el arte de escribir como cultura casanareña.
POEMA AL IDIOMA CASTELLANO
La lengua del romancero
es mi Idioma el castellano
con la que digo ¡te quiero!
y escribo versos al llano.
Es el lenguaje escudero
de mis versos soberanos
su rima es como el acero
y su origen muy lejano.
Su prosa y su poesía brillan
en los continentes…
siendo Cervantes su lumbre.
Mi habla nació en Castilla,
y el Quijote preeminente
es nuestra novela cumbre.
Por: Mg. Delfín Rivera Salcedo
Fuente: Mg. DELFÍN RIVERA SALCEDO – Escritor – Historiador
CASANARE
La Bombonera y los últimos álbumes Panini en Yopal
Texto y Fotografías: Jorge Duke – Periodista
Es raro que, casi al mediodía, la icónica tienda de revistas La Bombonera, en Yopal, esté cerrada un domingo, pero William Mendoza, su propietario, tiene una explicación: “Estamos terminando muy tarde porque la gente se queda hasta altas horas de la noche llenando el álbum del Mundial de Fútbol Panini, y realmente quedamos agotados”.

La Bombonera Shop lleva más de 26 años siendo el referente del álbum Panini, que hasta 2030 seguirá siendo el álbum oficial del Mundial de Fútbol de la FIFA.
En la modesta tienda de la carrera 10 con 21, en La Florida de Yopal, huele a tinto y a un piso recién trapeado con Fabuloso de lavanda; se exhiben los álbumes en estantes abarrotados de revistas, periódicos, dulces y carros de colección.
Pero, de repente, se abre la puerta de la tienda y se vuelve el sitio oficial para el intercambio de láminas, o ‘monas’, como le llaman en Colombia desde finales de los 50, “por ser algo llamativo, bonito o que uno quiere conservar”, señala el lingüista Juan Carlos Blanco.
Es que esta no es una tienda cualquiera, es un archivo sentimental de la capital casanareña, y es fácil entender por qué cierran tan tarde: allí no se mide el tiempo con minutos u horas; el conteo es por mundiales de fútbol.

William recuerda cuando, junto a su madre, empezaron a ser los distribuidores oficiales.
“Empezamos con Corea y Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora 2026, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá”.
Varias generaciones han aprendido que llenar un álbum Panini no es solo completar páginas; se trata de conversar, esperar una repetida, negociar una estrella y guardar, sin saberlo, un pedazo de infancia.
Para él, todos los álbumes tienen algo especial. Cada uno carga una época, una selección, una ilusión. Pero el de Brasil 2014 parece tener un brillo particular.
El de 2014 fue el Mundial de James Rodríguez, del golazo ante Uruguay, de la Bota de Oro, de una Selección Colombia que hizo creer a un país entero que el fútbol también podía ser una forma de alegría compartida. Ese día La Bombonera se reventó. Y no importaba si era una pequeña tienda revistera en una solitaria calle de Yopal. Ese día, en ese rincón, los asistentes se fundieron en abrazos y dejaron el recuerdo impreso de una fiesta nacional.
Donde crecieron los niños
Esta es una actividad de repetición religiosa: don Fabio llega con una lista escrita a mano y Alirio la trae en el celular.
El hijo de Aydé saca otro fajo de repetidas cuidadosamente sostenidas con cauchos de goma.

Al fondo William grita nombres de jugadores, selecciones, números de láminas. A veces hay emoción. A veces frustración. A veces aparece, por fin, esa ficha difícil que parecía imposible. Pero eso no es solo de ahora.
En estas tres décadas de encuentros, los recuerdos van desde el golazo de Ronaldinho contra Inglaterra, en un tiro libre desde lejísimos que sorprendió a David Seaman en cuartos de final, hasta el más reciente en Qatar 2022, cuando Richarlison desenfundó una violenta volea marcando el segundo gol para Brasil contra Serbia.
Aunque no hay un acuerdo definitivo sobre los mejores goles, sí hay consenso en que, durante estas tres décadas, despertaron un amor generacional entre los coleccionistas, quienes iniciaron comprando el álbum siendo niños y ahora vuelven con sus propios hijos.
“Uy, en La Bombonera llené mi álbum con mi papá, mi mamá, mi abuelita”, comenta William sobre lo que recuerdan algunos clientes, reconociendo que, aunque ahora pululen los sitios de intercambio, su tienda sigue siendo parte de la historia en Yopal, y lo que es de antaño se conserva como parte de un ritual familiar.

Completar una colección rara vez se hace en soledad. Se necesita paciencia, azar, familia y comunidad. Se necesita alguien que tenga la repetida que a uno le falta. Se necesita confiar, preguntar, comparar, ceder.
En una época en la que casi todo parece resolverse en una pantalla, el intercambio de monas conserva la antigua virtud de obligarse a encontrarse cara a cara.
El fin de una era
Este año se siente un aura distinta entre los coleccionistas de álbumes. Durante más de 50 años, Panini acompañó los Mundiales y se convirtió en parte de la infancia de millones; sin embargo, después del Mundial de 2030, la FIFA entregará la licencia oficial a otra empresa, poniendo fin a una alianza histórica.
Quizás el fin de esta era explica por qué William y su mamá han recibido más visitantes que en cualquier otro Mundial.

“Creo que se ha batido récord en ventas”, dice Mendoza sobre el álbum del Mundial 2026, y aprovecha para criticar que la distribución para Colombia, que viene desde Brasil, se ha quedado corta, abriéndole paso a los acaparadores y revendedores que ‘vacunan’ sin compasión a los afiebrados por el fútbol.
Otra razón que explica el aumento desmedido en la compra de la más reciente edición es el fin de la era para quienes han sido considerados los mejores jugadores de esta generación.
Este Panini se despide con la nostalgia de ver por última vez en las canchas a gigantes como Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y James Rodríguez, figuras que marcaron a una generación entera.

Panini seguirá haciendo los álbumes hasta el Mundial de 2030, pero desde 2031 la FIFA cambiará oficialmente a Topps Fanatics.
Junto a un nuevo Mundial llega un nuevo álbum y otros rostros, otros jugadores, otros ídolos posibles: Luis Díaz, Luis Suárez y los nuevos talentos del fútbol colombiano que empiezan a ocupar las páginas que mañana alguien mirará con nostalgia.
Puede terminar la era de Panini, pero mientras haya fútbol y exista La Bombonera, habrá excusas suficientes para encontrarnos frente a frente, con un tinto o una gaseosa; ojalá que todos los días, y no solo por un mes cada cuatro años.
CASANARE
En Yopal, adulto mayor asesinó a su expareja tras discusión por intención de vender vivienda
Un nuevo caso de violencia intrafamiliar terminó en tragedia la mañana de este viernes 15 de mayo de 2026 en Yopal, cuando fue asesinada María Ofelia Mendoza Martínez, de 66 años, a manos de su excompañero sentimental en medio de una discusión dentro de su vivienda, en la carrera 12 con calle 42, barrio El Fical.
De acuerdo con la información oficial, la víctima, quien era modista y pertenecía a la Junta de Acción Comunal del sector, recibió una herida en el tórax con arma cortopunzante, lesión que le causó la muerte en la puerta del lugar de los hechos, hasta donde alcanzó a caminar en busca de ayuda. El ataque se habría producido tras una disputa relacionada con la intención del agresor de vender la casa en la que ambos habían residido.
El responsable fue identificado como Pedro Pablo Gualdrón Beltrán, de 73 años, quien luego de agredir a la mujer se autolesionó en el abdomen. La rápida reacción de la patrulla policial permitió su captura en flagrancia, luego de que uniformados acudieran al sitio alertados por voces de auxilio.
Como antecedente relevante, se conoció que la víctima había denunciado en 2009 a su agresor por violencia intrafamiliar, lo que vuelve a poner en evidencia la persistencia de este tipo de conflictos y su trágico desenlace cuando no se logran contener a tiempo. Las autoridades avanzan en el proceso judicial contra el capturado.
















