CASANARE
SENA Casanare certificó el talento de artesanos de Paz de Ariporo
En una emotiva ceremonia celebrada en el auditorio de la alcaldía de Paz de Ariporo, el SENA Regional Casanare entregó certificados por competencias laborales a 44 destacados artesanos locales. Estos talentosos creadores se certificaron en la Norma: Proyectar Producción Según Requerimiento Técnico, resaltando su compromiso con la excelencia y la calidad en sus creaciones.
La entrega de certificados estuvo marcada por una exhibición de los productos artesanales elaborados por los artesano certificados, quienes utilizan una amplia variedad de materiales que se encuentran en la región como el cuero, coco, Taparo, Totumo, madera de Cedro, raíces de árboles, frutos secos y semillas de Pionio y Capacho. Estas materias primas locales se convierten en hermosas piezas de artesanía que reflejan la rica cultura llanera y el talento único de la región.
Durante el evento, la Directora del SENA Casanare, Johana Astrid Medina Peña, junto al alcalde Jorge Camilo Abril Tarache, resaltaron la importancia de la certificación por competencias laborales como un reconocimiento oficial a las habilidades y conocimientos adquiridos por los artesanos. Medina Peña enfatizó en que este proceso no solo valida el trabajo realizado por los artesanos, sino que también les brinda mayores oportunidades laborales y contribuye al crecimiento económico y cultural de la comunidad.
“Hoy estamos haciendo realidad un sueño que es la certificación de esa posición que se nos da como artesanos. Paz de Ariporo tiene un potencial muy grande y hoy gracias al SENA se nos está reconociendo esa labor que están haciendo hombres y mujeres emprendedores del municipio” manifestó Jose Leal, artesano que hizo parte del proceso de certificación por competencias labores y es propietario del emprendimiento Creaciones Joles.
La ceremonia no solo fue un reconocimiento merecido para los artesanos certificados, sino también un tributo a la tradición y creatividad que caracteriza a Paz de Ariporo. La combinación de técnica, pasión y cultura presentes en cada una de las piezas artesanales exhibidas durante el evento demuestra el invaluable patrimonio artístico que posee el departamento de Casanare.
Fuente: Sena Casanare
CASANARE
La Bombonera y los últimos álbumes Panini en Yopal
Texto y Fotografías: Jorge Duke – Periodista
Es raro que, casi al mediodía, la icónica tienda de revistas La Bombonera, en Yopal, esté cerrada un domingo, pero William Mendoza, su propietario, tiene una explicación: “Estamos terminando muy tarde porque la gente se queda hasta altas horas de la noche llenando el álbum del Mundial de Fútbol Panini, y realmente quedamos agotados”.

La Bombonera Shop lleva más de 26 años siendo el referente del álbum Panini, que hasta 2030 seguirá siendo el álbum oficial del Mundial de Fútbol de la FIFA.
En la modesta tienda de la carrera 10 con 21, en La Florida de Yopal, huele a tinto y a un piso recién trapeado con Fabuloso de lavanda; se exhiben los álbumes en estantes abarrotados de revistas, periódicos, dulces y carros de colección.
Pero, de repente, se abre la puerta de la tienda y se vuelve el sitio oficial para el intercambio de láminas, o ‘monas’, como le llaman en Colombia desde finales de los 50, “por ser algo llamativo, bonito o que uno quiere conservar”, señala el lingüista Juan Carlos Blanco.
Es que esta no es una tienda cualquiera, es un archivo sentimental de la capital casanareña, y es fácil entender por qué cierran tan tarde: allí no se mide el tiempo con minutos u horas; el conteo es por mundiales de fútbol.

William recuerda cuando, junto a su madre, empezaron a ser los distribuidores oficiales.
“Empezamos con Corea y Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora 2026, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá”.
Varias generaciones han aprendido que llenar un álbum Panini no es solo completar páginas; se trata de conversar, esperar una repetida, negociar una estrella y guardar, sin saberlo, un pedazo de infancia.
Para él, todos los álbumes tienen algo especial. Cada uno carga una época, una selección, una ilusión. Pero el de Brasil 2014 parece tener un brillo particular.
El de 2014 fue el Mundial de James Rodríguez, del golazo ante Uruguay, de la Bota de Oro, de una Selección Colombia que hizo creer a un país entero que el fútbol también podía ser una forma de alegría compartida. Ese día La Bombonera se reventó. Y no importaba si era una pequeña tienda revistera en una solitaria calle de Yopal. Ese día, en ese rincón, los asistentes se fundieron en abrazos y dejaron el recuerdo impreso de una fiesta nacional.
Donde crecieron los niños
Esta es una actividad de repetición religiosa: don Fabio llega con una lista escrita a mano y Alirio la trae en el celular.
El hijo de Aydé saca otro fajo de repetidas cuidadosamente sostenidas con cauchos de goma.

Al fondo William grita nombres de jugadores, selecciones, números de láminas. A veces hay emoción. A veces frustración. A veces aparece, por fin, esa ficha difícil que parecía imposible. Pero eso no es solo de ahora.
En estas tres décadas de encuentros, los recuerdos van desde el golazo de Ronaldinho contra Inglaterra, en un tiro libre desde lejísimos que sorprendió a David Seaman en cuartos de final, hasta el más reciente en Qatar 2022, cuando Richarlison desenfundó una violenta volea marcando el segundo gol para Brasil contra Serbia.
Aunque no hay un acuerdo definitivo sobre los mejores goles, sí hay consenso en que, durante estas tres décadas, despertaron un amor generacional entre los coleccionistas, quienes iniciaron comprando el álbum siendo niños y ahora vuelven con sus propios hijos.
“Uy, en La Bombonera llené mi álbum con mi papá, mi mamá, mi abuelita”, comenta William sobre lo que recuerdan algunos clientes, reconociendo que, aunque ahora pululen los sitios de intercambio, su tienda sigue siendo parte de la historia en Yopal, y lo que es de antaño se conserva como parte de un ritual familiar.

Completar una colección rara vez se hace en soledad. Se necesita paciencia, azar, familia y comunidad. Se necesita alguien que tenga la repetida que a uno le falta. Se necesita confiar, preguntar, comparar, ceder.
En una época en la que casi todo parece resolverse en una pantalla, el intercambio de monas conserva la antigua virtud de obligarse a encontrarse cara a cara.
El fin de una era
Este año se siente un aura distinta entre los coleccionistas de álbumes. Durante más de 50 años, Panini acompañó los Mundiales y se convirtió en parte de la infancia de millones; sin embargo, después del Mundial de 2030, la FIFA entregará la licencia oficial a otra empresa, poniendo fin a una alianza histórica.
Quizás el fin de esta era explica por qué William y su mamá han recibido más visitantes que en cualquier otro Mundial.

“Creo que se ha batido récord en ventas”, dice Mendoza sobre el álbum del Mundial 2026, y aprovecha para criticar que la distribución para Colombia, que viene desde Brasil, se ha quedado corta, abriéndole paso a los acaparadores y revendedores que ‘vacunan’ sin compasión a los afiebrados por el fútbol.
Otra razón que explica el aumento desmedido en la compra de la más reciente edición es el fin de la era para quienes han sido considerados los mejores jugadores de esta generación.
Este Panini se despide con la nostalgia de ver por última vez en las canchas a gigantes como Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y James Rodríguez, figuras que marcaron a una generación entera.

Panini seguirá haciendo los álbumes hasta el Mundial de 2030, pero desde 2031 la FIFA cambiará oficialmente a Topps Fanatics.
Junto a un nuevo Mundial llega un nuevo álbum y otros rostros, otros jugadores, otros ídolos posibles: Luis Díaz, Luis Suárez y los nuevos talentos del fútbol colombiano que empiezan a ocupar las páginas que mañana alguien mirará con nostalgia.
Puede terminar la era de Panini, pero mientras haya fútbol y exista La Bombonera, habrá excusas suficientes para encontrarnos frente a frente, con un tinto o una gaseosa; ojalá que todos los días, y no solo por un mes cada cuatro años.
CASANARE
En Yopal, adulto mayor asesinó a su expareja tras discusión por intención de vender vivienda
Un nuevo caso de violencia intrafamiliar terminó en tragedia la mañana de este viernes 15 de mayo de 2026 en Yopal, cuando fue asesinada María Ofelia Mendoza Martínez, de 66 años, a manos de su excompañero sentimental en medio de una discusión dentro de su vivienda, en la carrera 12 con calle 42, barrio El Fical.
De acuerdo con la información oficial, la víctima, quien era modista y pertenecía a la Junta de Acción Comunal del sector, recibió una herida en el tórax con arma cortopunzante, lesión que le causó la muerte en la puerta del lugar de los hechos, hasta donde alcanzó a caminar en busca de ayuda. El ataque se habría producido tras una disputa relacionada con la intención del agresor de vender la casa en la que ambos habían residido.
El responsable fue identificado como Pedro Pablo Gualdrón Beltrán, de 73 años, quien luego de agredir a la mujer se autolesionó en el abdomen. La rápida reacción de la patrulla policial permitió su captura en flagrancia, luego de que uniformados acudieran al sitio alertados por voces de auxilio.
Como antecedente relevante, se conoció que la víctima había denunciado en 2009 a su agresor por violencia intrafamiliar, lo que vuelve a poner en evidencia la persistencia de este tipo de conflictos y su trágico desenlace cuando no se logran contener a tiempo. Las autoridades avanzan en el proceso judicial contra el capturado.
















