Tras quince días de arduo y continuo trabajo, se logró desviar el río Casanare y cerrar el rompimiento ocasionado por la avenida torrencial (avalancha) que mantenía inundadas las veredas La Manga, Pueblo Nuevo y El Cedral, en Hato Corozal. Los trabajos se vienen desarrollando desde el pasado 22 de septiembre, cuando el gobernador César Ortiz Zorro visitó la zona, conoció de primera mano los daños de la emergencia y se comprometió a disponer de la maquinaria necesaria para atenderla.
Este miércoles, el director departamental de Gestión del Riesgo, Wilson Porras, y el secretario de Gobierno municipal, Dumar Moreno, inspeccionaron los trabajos. Allí, el ingeniero Porras explicó que se han construido tres canales con suficiente profundidad y longitudes superiores a 100 metros, intervenciones que permitieron direccionar el río Casanare hacia su cauce principal e igualmente realizar el cierre del rompimiento.
Ahora comienza la reconstrucción y el fortalecimiento de un dique de más de 350 metros, que además será recubierto con geotextil para aumentar su resistencia y contribuir a la protección de los predios y viviendas de la comunidad.

Este es un trabajo que se desarrolla por la Gobernación de Casanare, a través de Gestión del Riesgo e Infraestructura, en articulación con la Alcaldía y la misma comunidad, que también mantiene maquinaria en el sitio. Eliecer Cuburuco, presidente de El Cedral, ha acompañado de manera permanente estos trabajos y reconoce que han sido días de mucho esfuerzo para él, incluso dejando de lado temporalmente las labores de su propia finca para contribuir a proteger los bienes de toda la comunidad.

