Desde falsas ofertas de empleo hasta supuestos comparendos, créditos fraudulentos y llamadas para grabar la voz de las víctimas, los delincuentes vienen utilizando diferentes mecanismos para engañar a los ciudadanos. El Gaula Militar Casanare advierte que varias de estas modalidades ya tienen víctimas en el departamento.
Le ofrecen un empleo con sueldo millonario, le dicen que se ganó una moto, le anuncian un supuesto comparendo, le consignan dinero “por error”, le envían un link para que “pague solo el 50% del valor de su factura” o lo llaman y nadie habla. Detrás de estas situaciones aparentemente cotidianas pueden estar delincuentes que buscan robarle su dinero, secuestrar su información o incluso montar una falsa escena de secuestro para extorsionar a su familia.
El Gaula Militar Casanare advierte que las modalidades de engaño se multiplican y que los delincuentes están aprovechando la información que las propias víctimas entregan en redes sociales, hojas de vida, aplicaciones financieras y hasta llamadas telefónicas. En Yopal, según el sargento Edwin Dueñas, encargado del área de prevención, se reciben diariamente entre dos y tres denuncias relacionadas con el denominado “falso servicio”, una modalidad que comienza con una supuesta oferta de trabajo y puede terminar con una familia desesperada buscando dinero para pagar un secuestro que nunca ocurrió.
Pero esa no es la única trampa. Créditos sacados a nombre de las víctimas, falsas consignaciones de Nequi, enlaces que bloquean el celular, supuestos fotocomparendos, premios inexistentes y llamadas silenciosas para obtener información de la voz hacen parte del repertorio utilizado por los delincuentes.
El mensaje del Gaula es contundente: si algo parece demasiado bueno para ser verdad, deténgase antes de hacer clic, entregar sus datos o consignar dinero. Verifique primero y denuncie.
Falso servicio: una oferta de empleo que termina en extorsión
El procedimiento comienza cuando la víctima encuentra una oferta laboral con un “sueldazo” o lo llaman para que preste un servicio. Posteriormente es citada a un lugar determinado, muchas veces con la instrucción de llevar sus pertenencias porque supuestamente comenzará a trabajar.
Cuando llega al sitio, los delincuentes la contactan telefónicamente y le hacen creer que está secuestrada por algún grupo armado. Incluso enlazan la llamada y utilizan los datos que previamente obtuvieron de la hoja de vida para identificar a la víctima y sus familiares.
El siguiente paso es llamar a los parientes y amenazarlos con supuestamente ejecutar o llevarse a la persona si no entregan determinada cantidad de dinero. Según el sargento Dueñas, las familias, ante el temor de que realmente tengan retenido a su ser querido, terminan consiguiendo dinero prestado para pagar.
“No salgan corriendo detrás de una oferta laboral demasiado buena. Verifiquen primero”, es una de las recomendaciones del Gaula.
De acuerdo con Dueñas, en Yopal recibe diariamente alrededor de dos o tres reportes relacionados con esta modalidad. Los delincuentes estarían citando especialmente a personas hacia sectores de Maní, Paz de Ariporo y El Morro, donde las condiciones de señal telefónica pueden dificultar la comunicación y facilitar el engaño.
Créditos fraudulentos a través de Nequi
Otra modalidad que ha comenzado a generar víctimas consiste en la utilización de información personal para obtener créditos a nombre de la víctima. Los delincuentes identifican a la persona, acceden fraudulentamente a su información y realizan procedimientos para solicitar créditos. Una vez aprobado el préstamo, el dinero llega a la cuenta de Nequi de la víctima.
Después aparece el supuesto remitente, quien llama para informar que se equivocó y consignó dinero en ese número. Bajo la presión de “devolver” una plata que aparentemente no pertenece a la víctima, esta termina enviándola a otro número suministrado por los delincuentes. Posteriormente, cuando llega el cobro del crédito, la víctima descubre que en realidad el préstamo fue solicitado a su nombre.
El Gaula advierte que los números utilizados por los delincuentes pueden desaparecer después de recibir el dinero, dificultando su rastreo.
El peligro de dejar la cédula en un café internet
Una práctica aparentemente inofensiva también puede terminar facilitando estos delitos: descargar documentos personales en computadores públicos y dejarlos almacenados. El sargento Dueñas explicó que en cafés internet u otros equipos de uso público pueden quedar archivos descargados en las carpetas del computador. Una persona malintencionada podría acceder posteriormente a documentos como la cédula y utilizarlos para intentar realizar diferentes operaciones fraudulentas.
La recomendación es sencilla: si se descarga una copia de la cédula o cualquier documento personal en un equipo que no es propio, eliminar el archivo y verificar que no permanezca almacenado.
“Me equivoqué de Nequi”: no devuelva el dinero sin verificar
El Gaula también llamó la atención sobre las llamadas en las que alguien asegura haber realizado una consignación equivocada y solicita que el dinero sea devuelto inmediatamente. La recomendación no es quedarse con el dinero, sino verificar primero el origen de la transacción.
El propio sargento relató el caso de una mujer de Labranzagrande que recibió un millón de pesos y posteriormente fue contactada para que lo devolviera. Antes de realizar cualquier operación, la ciudadana acudió al Gaula. Después de verificar la información, se estableció que efectivamente había ocurrido una consignación equivocada y pudo devolver el dinero.
Por eso, la recomendación es no actuar bajo presión ni entregar el dinero a un número suministrado telefónicamente sin antes verificar.

Tampoco se recomienda encontrarse personalmente con quien reclama el dinero. Esa cita podría convertirse nuevamente en un falso servicio.
El supuesto comparendo que “secuestra” el celular
Otra modalidad consiste en mensajes de texto que anuncian supuestos fotocomparendos o multas de tránsito, acompañados de un enlace para consultar el valor de la infracción o acceder a un supuesto descuento.
El mecanismo es similar con mensajes que aparentan provenir de operadores de telefonía y ofrecen descuentos especiales si la persona paga inmediatamente.
Según la explicación del Gaula, al ingresar al enlace malicioso, el dispositivo puede quedar comprometido y los delincuentes pueden acceder a información almacenada en el teléfono, con el peligro que ello representa, pues los celulares contienen fotografías, documentos, contactos, conversaciones e información financiera, por lo que una intrusión puede convertirse en un problema mucho mayor.
También es muy frecuente que lleguen mensajes aparentemente enviados de las operadoras de telefonía celular, donde se le dice al usuario que si accede a un link obtendrá el 50% de descuento del valor de su factura. Si se accede al link el teléfono y toda su información quedan “secuestrados”.
La recomendación es no abrir enlaces recibidos mediante mensajes sospechosos. Si existe duda sobre una multa, una factura o cualquier cobro, se debe ingresar directamente a la página oficial de la entidad correspondiente o comunicarse por sus canales oficiales.
“Usted ganó una moto”: premios que nadie compró
Las falsas rifas y supuestos premios también continúan siendo utilizados para engañar a ciudadanos. Mensajes o llamadas anuncian que la persona ganó una motocicleta, un computador, una camioneta u otro premio, pese a que nunca participó en una rifa.
El Gaula recomienda desconfiar especialmente de los premios inesperados y verificar directamente con la empresa, establecimiento o entidad que supuestamente realiza la actividad.
Llamadas silenciosas para grabar la voz
Una modalidad particularmente llamativa consiste en recibir llamadas en las que nadie habla al otro lado de la línea. Según la explicación entregada por el Gaula, los delincuentes pueden intentar provocar que la persona hable para obtener una grabación de su voz y posteriormente intentar utilizarla en procesos de autenticación.
La recomendación es que, si se recibe una llamada inesperada y nadie habla al otro lado, usted tampoco lo haga hasta que alguien al otro lado de la línea hable y se identifique. Por ningún motivo suministre información personal ni se mantenga una conversación innecesaria.
Adultos mayores, un blanco especial
El Gaula también pidió a las familias prestar especial atención a los adultos mayores, quienes pueden tener mayores dificultades para identificar mensajes, enlaces o comunicaciones fraudulentas.
La recomendación es acompañarlos y explicarles que ante cualquier mensaje sospechoso, supuesto premio, cobro, comparendo, oferta laboral o consignación inesperada, lo primero es verificar y no actuar impulsivamente.
“No paguen, denuncien”
El sargento Edwin Dueñas insistió en que la prevención es fundamental y recordó que el Gaula puede ayudar a verificar situaciones que generen dudas antes de que una persona termine entregando dinero o información a los delincuentes.
El llamado es especialmente importante ante ofertas laborales que prometen salarios extraordinarios, solicitudes de dinero, enlaces enviados por mensajes de texto, supuestos créditos, consignaciones equivocadas o llamadas amenazantes.
En caso de una situación sospechosa, los ciudadanos pueden comunicarse con la línea nacional 147 del Gaula, que permite orientar el caso hacia la unidad correspondiente. En Casanare también están disponibles los números 311 876 7752 y 310 567 6168, según informó el Gaula Militar.
La recomendación que resume todas las campañas de prevención es clara: ante la duda, no pague, no abra enlaces, no entregue información y verifique primero.

