Las autoridades ordenaron la devolución de los predios denominados La Patricia*, de 32 hectáreas de extensión; La Esperanza*, de nueve hectáreas; y El Otoño*, de 29 hectáreas, a María Ortiz* y su núcleo familiar, declarados como víctimas de desplazamiento y abandono forzado de tierras.
Los actuales beneficiarios debieron soportar el secuestro y posterior asesinato del jefe de hogar, Álvaro Gutiérrez*, en hechos ocurridos en el año 1996. Años después, en 2002, los paramilitares comandados por alias Don Mario ingresaron a los predios de la familia Gutiérrez* e instalaron sus campamentos. El jefe paramilitar contactó a la viuda y le ofreció $70 millones por los tres predios pero, en realidad, solo le entregó $8 millones y un vehículo que luego le quitó.
“Esta decisión nos llena de satisfacción, porque cumplimos con nuestra misión de lograr que los reclamantes recuperen su tierra, la exploten económicamente y se conviertan en empresarios del campo”, afirmó Viviana Beltrán, directora de la Unidad en Meta.
En el año 2006 el grupo paramilitar se desmovilizó y el 16 de febrero de 2010, alias Don Mario, tras acogerse a la Ley de Justicia y Paz, declaró e hizo mención sobre los predios que despojó y la presunta transacción conocida como Casa Roja.

Con la sentencia de restitución, además de la devolución del predio, los jueces ordenaron la reparación integral a las víctimas y la inclusión de los beneficiarios en la política pública del retorno, entre otros beneficios.
Fuente: Unidad de restitución de Tierras Territorial Meta

