CASANARE
Arroz Supremo invierte $45.000 millones en planta en el municipio de Nunchía
Luego de 50 años en el mercado, Arroz Supremo se alista para una renovación, que incluye una nueva imagen y el lanzamiento de una planta que aumentará su capacidad de producción en 6.200 toneladas mensuales.
Daniel Durán, gerente de mercadeo, aseguró que la marca nacional está trabajando fuertemente en su etapa de cambio y transformación, con el objetivo de dinamizar y rentabilizar su portafolio. “Queremos estar en línea con nuestro nombre, por lo que nos estamos concentrando en hacer una identidad más fresca, en mejorar nuestros estándares de calidad y en brindarle a nuestros clientes nuevas opciones en el mercado”, afirmó Durán.
Para ello, el primer objetivo de la marca es poner en funcionamiento su nueva planta que estará ubicada en el municipio de Nunchía, Casanare y en la cual se han invertido 45.000 millones de pesos.
El lugar tendrá una capacidad de producción de 6.200 toneladas mensuales y facilitará la compra de 100.000 toneladas de arroz paddy, que equivalen a 22.000 hectáreas de cultivo de los productores del municipio.
“Esta nueva planta será muy importante para el municipio y en general para el departamento, pues facilitará la compra de arroz paddy a los cultivadores de la región. Adicional a esto, generará unos 50 empleos directos”, resaltó el gerente de mercadeo.
Durán afirmó que la planta contará con los últimos avances en tecnología para el sector y permitirá producir todas las líneas de arroz que maneja la marca. Adicional a esto, será autosostenible puesto que producirá su propia energía con la cascarilla del arroz que antes se desperdiciaba.
Pero, esta no es su única apuesta medioambiental. Arroz Supremo está en investigaciones para mejorar los impactos de su producción al medio ambiente. De acuerdo con la compañía, los colombianos en un futuro cercano verán en el mercado la presentación de sus productos en bolsas reutilizables.
“La bolsa de 10 kilos se modificará para que sea reutilizable. Actualmente, a través de una firma especializada en hacer consultorías en este tema, estamos haciendo las investigaciones del material que es más adecuado para la presentación de este empaque”, afirmó Durán.
Por otro lado, Arroz Supremo tiene en la mira acercar a los colombianos a su línea de arroz premium y ampliar su portafolio agregando un nuevo producto: el atún. “Estamos en una fase de introducción, una especie de prueba piloto en tiendas de Bogotá con Atún Supremo, aunque nos seguiremos especializando en arroz”, afirmó Durán.
Durante el 2018, la compañía registró ingresos operacionales por 216.077 millones de pesos y alcanzó una producción de 64.000 toneladas. Para este año, la compañía espera crecer un punto en participación y estima producir 110.000 toneladas.
Fuente: www.dinero.com
CASANARE
La Bombonera y los últimos álbumes Panini en Yopal
Texto y Fotografías: Jorge Duke – Periodista
Es raro que, casi al mediodía, la icónica tienda de revistas La Bombonera, en Yopal, esté cerrada un domingo, pero William Mendoza, su propietario, tiene una explicación: “Estamos terminando muy tarde porque la gente se queda hasta altas horas de la noche llenando el álbum del Mundial de Fútbol Panini, y realmente quedamos agotados”.

La Bombonera Shop lleva más de 26 años siendo el referente del álbum Panini, que hasta 2030 seguirá siendo el álbum oficial del Mundial de Fútbol de la FIFA.
En la modesta tienda de la carrera 10 con 21, en La Florida de Yopal, huele a tinto y a un piso recién trapeado con Fabuloso de lavanda; se exhiben los álbumes en estantes abarrotados de revistas, periódicos, dulces y carros de colección.
Pero, de repente, se abre la puerta de la tienda y se vuelve el sitio oficial para el intercambio de láminas, o ‘monas’, como le llaman en Colombia desde finales de los 50, “por ser algo llamativo, bonito o que uno quiere conservar”, señala el lingüista Juan Carlos Blanco.
Es que esta no es una tienda cualquiera, es un archivo sentimental de la capital casanareña, y es fácil entender por qué cierran tan tarde: allí no se mide el tiempo con minutos u horas; el conteo es por mundiales de fútbol.

William recuerda cuando, junto a su madre, empezaron a ser los distribuidores oficiales.
“Empezamos con Corea y Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora 2026, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá”.
Varias generaciones han aprendido que llenar un álbum Panini no es solo completar páginas; se trata de conversar, esperar una repetida, negociar una estrella y guardar, sin saberlo, un pedazo de infancia.
Para él, todos los álbumes tienen algo especial. Cada uno carga una época, una selección, una ilusión. Pero el de Brasil 2014 parece tener un brillo particular.
El de 2014 fue el Mundial de James Rodríguez, del golazo ante Uruguay, de la Bota de Oro, de una Selección Colombia que hizo creer a un país entero que el fútbol también podía ser una forma de alegría compartida. Ese día La Bombonera se reventó. Y no importaba si era una pequeña tienda revistera en una solitaria calle de Yopal. Ese día, en ese rincón, los asistentes se fundieron en abrazos y dejaron el recuerdo impreso de una fiesta nacional.
Donde crecieron los niños
Esta es una actividad de repetición religiosa: don Fabio llega con una lista escrita a mano y Alirio la trae en el celular.
El hijo de Aydé saca otro fajo de repetidas cuidadosamente sostenidas con cauchos de goma.

Al fondo William grita nombres de jugadores, selecciones, números de láminas. A veces hay emoción. A veces frustración. A veces aparece, por fin, esa ficha difícil que parecía imposible. Pero eso no es solo de ahora.
En estas tres décadas de encuentros, los recuerdos van desde el golazo de Ronaldinho contra Inglaterra, en un tiro libre desde lejísimos que sorprendió a David Seaman en cuartos de final, hasta el más reciente en Qatar 2022, cuando Richarlison desenfundó una violenta volea marcando el segundo gol para Brasil contra Serbia.
Aunque no hay un acuerdo definitivo sobre los mejores goles, sí hay consenso en que, durante estas tres décadas, despertaron un amor generacional entre los coleccionistas, quienes iniciaron comprando el álbum siendo niños y ahora vuelven con sus propios hijos.
“Uy, en La Bombonera llené mi álbum con mi papá, mi mamá, mi abuelita”, comenta William sobre lo que recuerdan algunos clientes, reconociendo que, aunque ahora pululen los sitios de intercambio, su tienda sigue siendo parte de la historia en Yopal, y lo que es de antaño se conserva como parte de un ritual familiar.

Completar una colección rara vez se hace en soledad. Se necesita paciencia, azar, familia y comunidad. Se necesita alguien que tenga la repetida que a uno le falta. Se necesita confiar, preguntar, comparar, ceder.
En una época en la que casi todo parece resolverse en una pantalla, el intercambio de monas conserva la antigua virtud de obligarse a encontrarse cara a cara.
El fin de una era
Este año se siente un aura distinta entre los coleccionistas de álbumes. Durante más de 50 años, Panini acompañó los Mundiales y se convirtió en parte de la infancia de millones; sin embargo, después del Mundial de 2030, la FIFA entregará la licencia oficial a otra empresa, poniendo fin a una alianza histórica.
Quizás el fin de esta era explica por qué William y su mamá han recibido más visitantes que en cualquier otro Mundial.

“Creo que se ha batido récord en ventas”, dice Mendoza sobre el álbum del Mundial 2026, y aprovecha para criticar que la distribución para Colombia, que viene desde Brasil, se ha quedado corta, abriéndole paso a los acaparadores y revendedores que ‘vacunan’ sin compasión a los afiebrados por el fútbol.
Otra razón que explica el aumento desmedido en la compra de la más reciente edición es el fin de la era para quienes han sido considerados los mejores jugadores de esta generación.
Este Panini se despide con la nostalgia de ver por última vez en las canchas a gigantes como Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y James Rodríguez, figuras que marcaron a una generación entera.

Panini seguirá haciendo los álbumes hasta el Mundial de 2030, pero desde 2031 la FIFA cambiará oficialmente a Topps Fanatics.
Junto a un nuevo Mundial llega un nuevo álbum y otros rostros, otros jugadores, otros ídolos posibles: Luis Díaz, Luis Suárez y los nuevos talentos del fútbol colombiano que empiezan a ocupar las páginas que mañana alguien mirará con nostalgia.
Puede terminar la era de Panini, pero mientras haya fútbol y exista La Bombonera, habrá excusas suficientes para encontrarnos frente a frente, con un tinto o una gaseosa; ojalá que todos los días, y no solo por un mes cada cuatro años.
CASANARE
En Yopal, adulto mayor asesinó a su expareja tras discusión por intención de vender vivienda
Un nuevo caso de violencia intrafamiliar terminó en tragedia la mañana de este viernes 15 de mayo de 2026 en Yopal, cuando fue asesinada María Ofelia Mendoza Martínez, de 66 años, a manos de su excompañero sentimental en medio de una discusión dentro de su vivienda, en la carrera 12 con calle 42, barrio El Fical.
De acuerdo con la información oficial, la víctima, quien era modista y pertenecía a la Junta de Acción Comunal del sector, recibió una herida en el tórax con arma cortopunzante, lesión que le causó la muerte en la puerta del lugar de los hechos, hasta donde alcanzó a caminar en busca de ayuda. El ataque se habría producido tras una disputa relacionada con la intención del agresor de vender la casa en la que ambos habían residido.
El responsable fue identificado como Pedro Pablo Gualdrón Beltrán, de 73 años, quien luego de agredir a la mujer se autolesionó en el abdomen. La rápida reacción de la patrulla policial permitió su captura en flagrancia, luego de que uniformados acudieran al sitio alertados por voces de auxilio.
Como antecedente relevante, se conoció que la víctima había denunciado en 2009 a su agresor por violencia intrafamiliar, lo que vuelve a poner en evidencia la persistencia de este tipo de conflictos y su trágico desenlace cuando no se logran contener a tiempo. Las autoridades avanzan en el proceso judicial contra el capturado.
















